La Ferocidad de la Precariedad Republicana

Desde una visión maniquea de la política y la economía, impera un modelo donde “honestos y corruptos” constituyen la fuente providencial de la retórica, que se erige como el epicentro de la lógica que sustenta las acciones del gobierno en el intento fallido de transformar a la Nación.

La sospecha de la derrota social anticipada de esta transformación, ya se oye desde lejos: es un gigante de pies de barro que se desintegra, que destruye a su paso las instituciones democráticas y se aprovecha de una sociedad aletargada y sin mayores principios de autocrítica, que embelesada, ha perdido la brújula y ha hecho de la credibilidad del actual gobierno, la credulidad de los cretinos.

Esta paradoja de la cultura cívica es clave para entender que el declive de las promesas de campaña, la nulidad de los avances económicos y la arbitrariedad política, han creado un diálogo de sordos, que no mina la confianza de aquellos que se dejaron llevar por el canto de las sirenas de un discurso frenético que controla y adormece, a pesar de que es evidente que no ha tenido concreción pública, estabilidad social, ni seguridad, por estar desprovisto de argumentos de inteligencia institucional.

La crudeza de las cifras y las acciones fallidas de la 4T, ahondan la catástrofe nacional, pletórica de contradicciones e inconsistencias, que se han vuelto narrativa política, como la cancelación del aeropuerto de Texcoco, la regresión del PIB o la debilidad e inoperancia de la seguridad pública en Sinaloa, o la masacre de la familia LeBarón, sin olvidarnos del nombramiento de Rosario Piedra Ibarra en la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que como remate constituye la cereza del pastel.

Lapidario resulta que los legisladores de MORENA hayan secuestrado al parlamento, y que al margen de la racionalidad, respeto y prudencia política que exige su encargo, se han convertido en violadores de la ley, haciendo del Congreso el patíbulo legislativo que marca las anomias de una gestión irregular, que ha encontrado en la fuerza de su mayoría parlamentaria, la forma de destruir los principio republicanos de la Nación, trocándolos por la precariedad institucional, que avizora una crisis política, y lo que es peor, social.

¿Con qué fundamentos podrá constituirse la lección histórica que marque el despertar social, frente a un mal gobierno y a un pueblo acrítico y crédulo?

Este cuestionamiento desolador, se une al efecto opiáceo de la política del presidente López Obrador, que es suficiente para genera fervor y decir que le causa flojera darle la cara a Javier Sicilia, evadiendo responder la denuncia de inconsistencias de la estrategia de seguridad pública confusa, inexistente en los hechos, y prohijada por el burocratismo de la Guardia Nacional, que imperceptible frente a la erosión del tejido social, sufre la indolente impericia pública.

Por si fuera poco, la oposición se resquebraja ante la miopía de personeros políticos tan anquilosados como sus partidos, cuyas acciones debilitan al sistema político, al permitir la fragmentación del voto ciudadano, atomizando los esquemas electorales y auspiciando con ello la fortaleza del partido en el poder.

En este panorama de confusiones políticas, donde ni los adversarios al régimen son capaces de mostrar cordura y decisión, el triángulo se completa con una amplia porción de la sociedad civil, notoriamente desorganizada, desarticulada y crédula, que hace el papel de párvulo político, al estar desprovista de los instrumento cognitivos críticos que le permitieran superar el momento, con una cultura política que instruya a los que hoy ignoran que el lobo ya llegó y lo próximo es devorar a las ovejas.

El análisis crítico de este desorden, se topa también con un sector de la prensa alicaída, superflua e indolente, que no hace el trabajo de profundizar el trayecto de las acciones de gobierno y sus resultados, por lo que sus planteamientos se condensan en atisbos informativos, que al día siguiente, muy temprano, cuando el tecolote aun no canta, serán quemados en la hoguera de la Santa Inquisición gubernamental, que los consumirá para marcar el rumbo de nuevos frentes y batallas públicas con frases imaginativas que reproducen los medios de comunicación, producto de una estrategia política.

En este panorama, las decisiones informadas de la ciudadanía se resquebrajan, porque el empobrecimiento y desinterés público ahondan el sinsentido de su existencia, matan sus aspiraciones por un México trascendente, y levantan cortinas de humo que tapan el abismo en el que estamos cayendo.

El telón se cierra cuando los mimos del asistencialismo del monedero infinito del Estado, se disfrazan y sustituyen la creación de empleos y la inversión productiva; práctica que se convierte en el tanque de oxígeno social del populismo gubernamental y vuelve precaria cualquier acción pública a pasos agigantados.

Ante tales despropósitos que vive una sociedad, es explicable que mientras el sistema de dádivas, sumido en la inconsciencia, siga mermando las posibilidades de construir un futuro mejor, la precariedad republicana seguirá siendo vista de manera acrítica, bajo la estela enervante de los opiáceos retóricos.

La desilusión sistémica y los problemas estructurales en esta tesitura de fractura política, nos recuerda que el poder público es el responsable del desastre que está provocando su  desconocimiento, desorganización y credulidad, ya que no supieron  entender que el gobierno se edifica desde la inteligencia institucional y social; en la planeación democrática; y en el programa de gobierno, para satisfacer al pueblo y crear los insumos públicos del porvenir de la Nación.

Se aproxima una gran catástrofe social. El cuento y la fábula llegan a su fin y el lobo al acecho sigue contando con el elemento sorpresa de la mañana. Encuentra somnolientas a las ovejas, sumisas y prestas a claudicar frente a su poder y ferocidad, casi a sabiendas de que habrán de perderlo todo, con sórdida resignación.

Agenda

  • Se aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020, por 6 billones 107 mil 732 millones 400 mil pesos, con 302 votos a favor, 65 en contra y una abstención; considera recortes a ramos autónomos como lo son el Poder Judicial, el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Fiscalía General de la República (FGR), así como la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) que en 2019 tuvo un presupuesto de 65 mil 434 millones de pesos y para 2020 sólo le asignaron 47 mil 576 millones de pesos.
  • Felicitaciones al hidalguense Raúl Arroyo, por haber sido aceptado como integrante de la Academia Mexicana de la Lengua, lo que es un justo reconocimiento a su trabajo académico, literario y profesional. Enhorabuena

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