La Participación Ciudadana en la Era del Vacío Político

democracia

El desarrollo del Estado, unido a la ciencia aplicada, se erige como una respuesta a las demandas sociales en una era donde el vacío político presagia grandes desencuentros y contradicciones sociales.

Los síntomas de descomposición, advierten problemas de conducción sobre la sociedad civil, actor invisible cuya fuerza articulada y organizada, espera del sistema de partidos, sentido y realización de sus anhelos de justicia y reivindicación social.

Los desatinos del sistema político, la apatía social y el exacerbado individualismo, marcado por un egoísmo ciego, impiden al Estado tender los puentes para construir la armonía social. Las presiones de los intereses mezquinos y sectarios tanto endógenos como internacionales, vinculados a los apetitos económicos, inciden en el vacío político, permitiendo la sujeción del Estado al mercado.

En este escenario, el conocimiento y la participación ciudadana constituyen los elementos de desarrollo humano que permiten articular y mediar la integración entre Estado y sociedad.

La ciencia, en todas sus dimensiones, ocupa un sentido de realización y aplicación del conocimiento, que se suma a los esfuerzos para enfrentar los problemas de descomposición orgánica por los que atraviesan las estructuras institucionales y sociales.

El proyecto “Pachuca Ciudad del Conocimiento y la Cultura”, emprendido por la administración del Gobernador Olvera, trazó un camino inédito del quehacer público vinculado al sector empresarial. La visión del proyecto signado desde un enfoque de “Triple Hélice”, donde “Estado, Empresa y Academia”, impulsan la infraestructura científico-técnica aplicada a un neo-desarrollismo de matiz emprendedor, inédito en Hidalgo, hace que el flujo de conocimientos, cree un espacio de oportunidades sociales.

El proyecto no sólo destaca por su visión prospectiva, sino porque emerge como una respuesta de vinculación desde el Estado hacia las fuerzas productivas y científicas, evitando la fragmentación del desarrollo humano.

Este planteamiento obvió en un primer momento,-quizá por su propio afán de impacto social-, a la sociedad civil. La ciudadanía entonces, demandó un espacio en él proyecto, argumentando que “una Ciudad del Conocimiento tiene sin duda, Ciudadanos del Conocimiento”.

Desde esta perspectiva, el Consejo Consultivo Ciudadano del Estado de Hidalgo articuló una propuesta para complementar este modelo de “Triple Hélice”, con una nueva aspa a su motor: “la participación ciudadana”. De este modo nace el planteamiento del modelo “Tetra Hélice”, cuyo trazo de acción ciudadana, tiene un innegable trabajo articulado del tejido social.

Con este enfoque, se redimensionó el proyecto “Pachuca Ciudad del Conocimiento y la Cultura”, como espacio de encuentro para la construcción del porvenir en Hidalgo, y como plataforma para impulsar una lógica de acción ciudadana centrada en la participación corresponsable en el ejercicio de gobierno abierto y en público, que logre reflejar el compromiso social y la solidaridad de las fuerzas políticas, empresariales, académicas y sociales, en una misma dinámica de construcción del desarrollo humano.

“Proyectos como éste –advirtió el Gobernador Francisco Olvera durante la entrega del Premio Hidalgo de Ciencia, Tecnología e Innovación– sólo se concretan a largo plazo, si dejan de ser proyectos de gobierno y se convierten en proyectos de la sociedad. Pretendemos entregar a la sociedad este proyecto y el del CITNOVA, para hacer que Pachuca se convierta  en una ciudad de vanguardia dentro del desarrollo de nuestra Nación.”

Queda claro que la complejidad social no está disociada del ejercicio público. La generación de transformaciones humanas y culturales, se logra cuando las capacidades y habilidades de los sujetos sociales se articulan en el ejercicio de las libertades políticas, como el crisol que forja cohesión, oportunidades y equidad social.

En Hidalgo estamos por vivir un proceso electoral donde las aspiraciones sociales tienen sobradas expectativas del porvenir.

Es oportuno en este momento político, reiterar que el Estado debe ser una dimensión ciudadana, y que así como se ponderan nuevos sistemas de innovación del conocimiento y se impulsa la ciencia aplicada al desarrollo empresarial y humano, los ciudadanos están ávidos de un sistema político capaz de innovar las prácticas del quehacer público; apto para crear estructuras de colaboración y cooperación solidaria; y dispuesto a sustentar en la participación organizada de la ciudadanía, la concreción de oportunidades sociales con un trabajo conjunto entre sociedad política y sociedad civil.

Superar ese déficit de concreción política de los partidos, constituye una afrenta ciudadana. No sólo se trata de impulsar la participación electoral de la ciudadanía. Es necesario instaurar un “Modelo de Participación Ciudadana” como política de Estado, que amplíe el horizonte del Contrato Social y haga de la planeación democrática y del ejercicio de gobierno, una democracia participativa como la verdadera hélice del empuje de un Estado ciudadano.  

Ni la política, ni los partidos políticos pueden continuar en su letargo. La exigibilidad pública, demanda desde la autocrítica y la crítica social, la efectividad de la democracia participativa. Es determinante pasar de las anomias de la irrealidad y la simulación, a la concreción de las grandes tareas institucionales, en un contexto que demanda cohesión y unidad nacional, como cuestión impostergable de Estado.

De cara al próximo proceso electoral, el cuestionamiento social sigue siendo el mismo: ¿Qué cambios generarán los partidos políticos para dar solución a los rezagos sociales, en cuanto oportunidades de vida – y si no es mucho pedir-, de justicia social?

No se hace democracia desde el escritorio. La democracia es más que un sistema político, es un sistema de acción histórico-social. Se construye con la participación de los ciudadanos como protagonistas de los procesos políticos que integran los poderes del Estado.

Vivimos en una era de vacío político. Sus estragos están a la vista en un mundo desigual. La participación ciudadana es un medio para el fortalecimiento de la sociedad civil, porque incorpora la vitalidad de sus decisiones al ejercicio de gobierno como voluntad inquebrantable, forjadora de su destino.

Agenda

  • El próximo 10 de diciembre a las 12:00 horas en el salón Grand Perla de la Ciudad de Pachuca, Hgo., el Presidente del Consejo Consultivo Ciudadano del Estado de Hidalgo, rendirá su Informe de Actividades en el marco del 4º Encuentro Estatal de Participación Ciudadana en la Gestión Pública, cuyo tema es: “Los Retos del Gobierno Abierto desde lo Local”. En el mismo evento, el Maestro Alejandro González Arreola, impartirá una conferencia magistral.

Twitter: @Esteban_Angeles   

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2 comentarios sobre “La Participación Ciudadana en la Era del Vacío Político

  1. En efecto, hay un mensaje de fondo y un gran reto: “…instaurar un Modelo de Participación Ciudadana como política de Estado”. Muy feliz informe el día 10; el CCCEH ha hecho un gran trabajo en la entidad federativa, digno de ser imitado entre el resto de las componentes de la Federación. Felicidades.

  2. Solo con una participación ciudadana comprometida podemos construir un gobierno democrático en todas las entidades de nuestro País, es el único camino para acabar con el cáncer de esta partidocracia que tanto engaña con su disfraz el cual es el más caro de seudo democracia y que nos afecta directamente al desarrollo del País. Espero que pronto Hidalgo publique su Ley de Participación Ciudadana.

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