El Trabajo Infantil: Indolencia Social o Sinrazón Ciudadana

imagesEl próximo 12 de junio es el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil. Este año centra la atención pública en el papel de la protección social, y en preservar y retirar a los niños del trabajo.

La civilización, ha debido constituir en la historia de la humanidad, el más grande anhelo de justicia, equidad y oportunidades para la sociedad, donde la empatía de los sujetos sociales, crean las instituciones que encausan la convivencia y armonía social.

Sin embargo, la erosionada realidad que vivimos, sólo es una ilusión del porvenir, priva la indolencia social y la sinrazón ciudadana, que edifica élites del poder, que no atienden el alma del pueblo y oprimen al que menos tiene.
En esta cruenta realidad, de constantes y grandes desigualdades sociales, económicas, políticas y culturales, se encarna la verdad insoslayable del trabajo infantil; donde la violencia, el abuso y la injusticia, reflejan en el rostro de los niños que trabajan, la esperanza perdida para construir un mundo mejor.

La causa universal de la erradicación del trabajo infantil, en Hidalgo, es una prioridad gubernamental, que desde la noción de los derechos humanos y la justicia social, ha sido planteada por el Gobernador Olvera y la Sra. Guadalupe Romero de Olvera, Presidenta del Sistema DIF Hidalgo, al instalar la Comisión Interinstitucional para la Erradicación del Trabajo Infantil y Protección de Trabajadores Adolescentes en Edad Permitida, que sentidamente, pretende abolir la explotación y el abuso infantil, producto de prácticas laborales, que no competen a los menores y ponen en riesgo su integridad física y emocional.
El puntual y adecuado llamado del Gobernador Olvera, a los integrantes de la Comisión, les enfatiza que “…deben conocer nuestra realidad para que puedan tomar las decisiones adecuadas; tienen la responsabilidad de no fomentar y no permitir el trabajo infantil; deben orientar a las personas sobre los programas sociales de gobierno; cuidar el acercamiento de los niños al sector educativo; y crear en las Dependencias a su cargo Unidades u Oficinas que atiendan y orienten esta problemática”.

La explotación y la violencia social en el abuso del trabajo infantil, a nivel internacional, es una de las realidades menos conocidas y visibles. De acuerdo al estudio el “A B C del trabajo infantil”, de la OIT, “…existen en el mundo 168 millones de niñas, niños y adolescentes que trabajan, de ellas y ellos, 85 millones realizan algunas de las consideradas peores formas de trabajo infantil (PFTI)”; son explotados, no reciben alimentación ni cuidados adecuados en sus labores, son puestos en riesgo físico y emocional, al tiempo, que son utilizados por redes de prostitución infantil e incluso, en conflictos armados como los acontecidos en países africanos, centroamericanos y en Medio Oriente, en años recientes.

En México, según cifras del INEGI, hay 3 millones 35 mil niños, que entre los 5 y los 15 años, desempeñan alguna actividad laboral en los sectores agropecuario, de transformación o de servicios. En Hidalgo, las cifras no son halagüeñas, pues 77,782 niños, trabajan en las labores descritas; menos del 60% reciben instrucción escolar y menos del 1%, recibe un salario.
De acuerdo a OIT, existen tres variables que mantienen una constante social en la explotación, violencia y abuso del trabajo infantil: I. Pobreza. Empuja a las familias a crear una economía de subsistencia, que vulnera a los niños porque su esfuerzo físico y psíquico, los aleja de su etapa de desarrollo infantil, asumiendo responsabilidades de adultos. II. Discriminación social. Encarnada en el abuso de la vulnerabilidad física y psíquica de los menores, percibidos como un tejido prescindible y utilizable para cualquier tarea, en una cadena de explotación entre opresores y oprimidos. III. Discriminación de género. Propicia una dimensión de servidumbre y explotación sexual hacia las niñas.

Estas condiciones humillantes para la dignidad humana, han abierto la conciencia y la razón de diversos sectores sociales y organismos políticos y ciudadanos en diferentes países, que han tendido un puente internacional para la erradicación del trabajo infantil, tratándolo como un problema de la humanidad y no como una realidad parcial. De esta manera, la defensa y protección de los derechos humanos de los niños, tiene una dimensión supranacional.

En este contexto, la OIT ha caracterizado en el derecho internacional como prohibido, el trabajo infantil, cuando:

I. Las formas incuestionablemente peores de trabajo infantil, que internacionalmente se definen como esclavitud, trata de personas, servidumbre por deudas y otras formas de trabajo forzoso, reclutamiento forzoso de niños para utilizarlos en conflictos armados, prostitución y pornografía, y actividades ilícitas.

II. Un trabajo realizado por un niño que no alcanza la edad mínima especificada para el tipo de trabajo de que se trate (según determine la legislación nacional, de acuerdo con normas internacionalmente aceptadas), y que, por consiguiente, impida probablemente la educación y el pleno desarrollo del niño.

III. Un trabajo que ponga en peligro el bienestar físico, mental o moral del niño, ya sea por su propia naturaleza o por las condiciones en que se realiza, y que se denomina trabajo peligroso.

Este escenario de desencuentro social, impone que ciudadanía y gobierno, impulsen una política de estado, que de manera permanente desarrolle los instrumentos jurídicos y administrativos, que encaucen soluciones hacia la erradicación del trabajo infantil; que promueva el trabajo de los mayores, el combate a la pobreza y la búsqueda de la justicia social; y haga de los derechos de los niños, una realidad prioritaria y universal.

Nada ha de significar y dolerle más a la humanidad, que el llanto de un niño. No es admisible la sinrazón, ni ser indolente ante la pobreza, la violencia y la explotación que oprime a la infancia, porque desde los ojos de los niños, se escribe para el espíritu social una sola verdad, nuestro porvenir.

Agenda

  • El Análisis y Consultoría Ciudadana, que lleva a cabo el CCCEH, atiende con puntualidad la encomienda de difundir desde la ciudadanía organizada, la orientación y asesoría en materia de corresponsabilidad gubernamental. Consultar la Gaceta UNAM, página 16, No. 4610, junio 5, 2014. http://www.gacetadigital.unam.mx/index.php/gobierno/2951-cooperacion-academica-con-el-consejo-ciudadano-de-hidalgo
  • En 1972, la Asamblea General de la ONU designó el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente, ocasión propicia para revisar la política ambiental y desarrollar capacidades productivas que minimicen los efectos sobre el medio ambiente.
  • El Gobernador Olvera, durante su Conferencia Magistral en la Cumbre Mundial de Ciudades, expresó que en Hidalgo, “impulsamos la ciencia, la tecnología y la innovación, con la creación de una red de parques científicos y tecnológicos, enmarcados en el gran proyecto de la Ciudad del Conocimiento y la Cultura, que vincula los sectores público, privado y académico, y es sede de instituciones y centros de investigación y desarrollo tecnológico.”

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