La Reforma Energética y el Interés Público

Pemex CFELa semana pasada el Presidente Peña Nieto, presentó a los mexicanos y envió al Senado de la República, su iniciativa de Reforma Energética en materia de petróleo y electricidad. Al respecto, conviene destacar algunos hechos que nos permitan comprender el contexto y el enfoque de la misma.

El Constituyente de 1917, reconfiguró el régimen de la propiedad privada para permitir el reparto agrario, pero sobre todo, devolvió a la Nación el dominio inalienable e imprescriptible del suelo, las aguas y lo subyacente, incluyendo los hidrocarburos, con lo que se abolió el sistema de privilegios absolutos respecto a los yacimientos que se tenían durante el Porfiriato.

En esa época, se permitía un régimen de concesiones que admitía a las compañías concesionarias captar y aprovechar el petróleo como quisieran. No estaban obligadas a entregar el petróleo al Estado, por lo que adquirían la plena propiedad del hidrocarburo extraído, y disponían libremente de él.

En agosto de 1935, se conforma el Sindicato Petrolero de la República Mexicana y con él, su intención de tener un Contrato-Ley para regular las relaciones laborales de todos los trabajadores con todas las compañías petroleras. Un año después, se presenta con amenaza de huelga en caso de no aceptarlo; para mayo de 1937, entran en huelga los trabajadores petroleros, y las empresas, sin interés en resolver el conflicto, argumentan que las demandas sobrepasaban su capacidad económica.

La Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, resuelve a través de un laudo, un proceso de naturaleza económica promovido por los petroleros, y obliga a las compañías concesionarias, a cumplir con las demandas laborales del Contrato-Ley.

Iniciando 1938, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, resuelve la plena validez constitucional del laudo que obligaba a las compañías a acatar los términos del Contrato-Ley y el Gobierno del General Lázaro Cárdenas, ante la actitud rebelde de las empresas, resuelve expropiar sus bienes muebles e inmuebles, considerándolos de utilidad pública. El Decreto se publica en el Diario Oficial de la Federación y entra en vigor el 18 de marzo de 1938, creándose el Consejo Administrativo del Petróleo, y el 20 de julio, Petróleos Mexicanos.

Este precedente, evidenció el acaparamiento abusivo y las condiciones de un aprovechamiento irracional de las riquezas naturales, de los recursos no renovables y la fuerza de trabajo.

Reconocer esta enseñanza es “considerar que el pasado es la orientación cierta del presente y la prospectiva del Estado”. Por eso, la iniciativa de Reforma Energética propuesta por el Presidente Peña Nieto, recupera la figura y argumentos constitucionales de las modificaciones al artículo 27 constitucional de 1940, que bajo consideración expresa del entonces Presidente Lázaro Cárdenas, disponen aperturar el sector energético del país; eliminar el régimen de concesiones en exploración y extracción; garantizar el dinamismo de las fuerzas productivas y de la inversión privada directa, creando para este efecto, un sistema de figuras contractuales para la exploración y extracción de los hidrocarburos; confirman el dominio de la Nación sobre el suelo y subsuelo, sobre los hidrocarburos y sobre otros recursos naturales; y permiten la participación de terceros en refinación, transporte, y distribución de hidrocarburos.

Como se advierte, estas disposiciones marcan el enorme significado que tienen el interés público y la utilidad pública en el bien supremo de la Nación. Por eso, “la iniciativa retoma palabra por palabra el artículo 27 del General Lázaro Cárdenas, ya que el gobierno de la República, cuando así convenga al interés nacional, podrá celebrar Contratos de Utilidad Compartida con el sector privado y con ello generar energía más barata para toda la sociedad mexicana”.

Por su parte, la iniciativa de Reforma Energética del Partido de Acción Nacional, propone que todas las actividades del sector energético deben ser abiertas totalmente a la iniciativa privada, otorgando concesiones; plantea inclusive, dar derecho a la extracción, lo que hasta ahora es potestad plena del Estado mexicano; asimismo, contempla que PEMEX tenga que entrar al mercado abierto a través de licitación pública, compitiendo con agentes privados para poder extraer el crudo.

Igualmente la iniciativa plantea crear un Fondo Administrativo que administre las ganancias y que PEMEX sea un operario autónomo del Estado, cuestión que no interpreta fehacientemente la potestad legal que en este momento tiene la empresa pública.
Asimismo señala que PEMEX y CFE, son monopolios, soslayando el hecho de que, por su carácter estratégico, el sector energético pertenece a la Nación, a los mexicanos, por lo cual, debe justipreciarse en su dimensión, ya que niega su sentido y valor en torno a las implicaciones que tiene con la independencia y la soberanía del país.

Respecto a la iniciativa del Partido de la Revolución Democrática, no obstante que aún no se presenta, ésta habrá de sustentarse, según han anunciado, en los pronunciamientos del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, cuestión que generará otra orientación al debate.

La Reforma Energética como dimensión de la modernización del Estado y como premisa de restructuración institucional, debe apreciar que es un planteamiento de preservación del patrimonio nacional, que sin perder de vista el dominio directo y explotación del petróleo, el gas y la electricidad, reconceptualiza la postura del Estado para disminuir la carga de inversión y reducir los costos.

Más allá de los posicionamientos que sostienen las fuerzas políticas en sus iniciativas de Reforma Energética, conviene que nadie olvide que la discusión de fondo es el porvenir de los mexicanos, la orientación solidaria para garantizar la justicia social, y la impostergable tarea de mejorar las variables transversales del desarrollo del país como la competitividad, la calidad de vida, la seguridad y protección social, los derechos humanos, la justicia social, la protección a las condiciones ecológicas y la interacción e inserción global.

Para cumplir esta tarea, el Estado debe tener la capacidad para transformar sus áreas estratégicas y prioritarias y construir condiciones para fortalecer en la competitividad nacional, la creación de oportunidades de retribución digna, que garantice la calidad de vida sustentable de nuestras presentes y futuras generaciones.
Agenda

  • Con la participación de legisladores, se instalaron las 7 mesas para la Reforma Política-Electoral.
  • Legislación secundaria de la Reforma Constitucional de 2012 que incluye las candidaturas independientes, la iniciativa ciudadana, la consulta popular e iniciativa preferente.
  • Ley General de Partidos Políticos.
  • Reforma Electoral.
  • Autoridades electorales y la creación del Instituto Nacional Electoral.
  • Reforma al Régimen Político y de Gobierno.
  • Reforma Política del D.F.
  • Temas pendientes en el Poder Legislativo, revisión del fuero y la ley de publicidad gubernamental.

Un comentario sobre “La Reforma Energética y el Interés Público

  1. Estimado Presidente:
    Abordas el tema candente que se discute y es crucial. Ahorita ya conocemos la postura de la izquierda por su portavoz Cuahutemoc Cárdenas y como la del panismo son ambas producto de un discurso conocido y típico de opositores. Mi pregunta es porqué la del Presidente Peña Nieto no incluye “gasolina barata” y si mencionó “gas y luz baratos”.
    Como también queda en el vacío la expectativa ciudadana respecto a la limpieza que se requiere en el sindicato petrolero. Se pone en marcha una Reforma Educativa que no toca los aspectos educativos y se concentra en el ámbito laboral del magisterio y ahora la Reforma Energética omite plantear algún remedio para el mar de corrupción e ineficiencia en que flotan los asuntos petroleros.¡Ojalá que cuando presenten la Reforma Fiscal se les olvide subir los impuestos y dejen a los causantes en el limbo!.
    Mis saludos y reconocimiento por tu valiosa Columna Perspectiva.
    Alejandro Juárez Prieto.

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