La Comunicación en la Cultura de la Participación Ciudadana

3D business white people. Business meetingLa disfuncionalidad de las estructuras institucionales, la precaria operatividad del sistema de partidos y el empobrecimiento de la cultura política, han dado lugar a una crisis de representación democrática y al debilitamiento del tejido social. Esta circunstancia trasciende al sentido orgánico del poder político, imponiendo que lo importante no sólo sea administrar la función pública, sino transformar sus lógicas operativas para hacer del ejercicio de gobierno, respuesta cierta del mandato ciudadano.

En este contexto de crisis se registra la constitución de los Organismos Públicos Autónomos, que al vertebrar la insuficiencia de gobernanza, evidencian una conquista ciudadana, marcando en definitiva un nuevo rumbo en las estrategias y acciones gubernamentales, al establecer un nuevo modelo de comunicación política, fundado en la retroalimentación, difusión y visibilización de las problemáticas y necesidades del tejido social.

De esta forma, se han creado, entre otros, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, el Instituto Federal Electoral, el Banco de México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos, y organismos homólogos en las Entidades Federativas. También se han creado otros organismos con matiz inédito, como el Consejo Consultivo Ciudadano del Estado de Hidalgo, para promover la participación ciudadana y articular la gestión de sus propuestas y demandas, frente al ejercicio de gobierno.

Sin embargo, la reinstitucionalización de las estructuras del poder público y el desempeño de estos organismos, plantean la necesidad de fortalecerlos. En este propósito se inscribe el tema que marca los trabajos del 8º Congreso Nacional de la OPAM, “La Participación Ciudadana en el Fortalecimiento de los Organismos Públicos Autónomos”, ya que consideramos que para lograr con legitimidad la reinstitucionalización del Estado, un camino cierto es ampliar la participación de la ciudadanía en el quehacer público.

En este sentido, la praxis política debe definir los diálogos políticos de la sociedad, como las nuevas premisas de la comunicación social; trascender las limitaciones de la difusión actual; y asegurar la comprensión de las acciones del ejercicio gubernamental que marcan el rumbo de la democracia en la búsqueda de la justicia y la armonía social. Los nuevos planteamientos de comunicación social del Estado, deberán situarse en torno al modelo de reinstitucionalización del poder y trascender hacia la noción de gobierno abierto y gobierno en público.

Asimismo, la corresponsabilidad de los actores sociales y políticos, tienen que asegurar que los ciudadanos no sean simples espectadores de las acciones del Estado, y crear canales de comunicación expliquen cuál es la función pública, su operatividad, por qué el Estado actúa de tal o cual manera, las repercusiones de su proceder en los diferentes ámbitos del desarrollo.

Estas son algunas premisas básicas para hacer comprensible y dar sentido al ejercicio de gobierno, que harán posible al ciudadano, socializarse en torno a la esfera pública, en un modelo comunicativo que vincule multidimensionalmente la interacción entre ciudadanos y Estado.

En este sentido es alentador que el encauzamiento de estos paradigmas de transformación institucional, los contemple la Reforma Política, que señala en el Pacto por México, “….crear una instancia ciudadana autónoma, encargada de supervisar que la contratación de publicidad de todos los niveles de gobierno se lleve a cabo bajo los principios de utilidad pública, transparencia, respeto a la libertad periodística y fomento del acceso ciudadano a la información… ”.

Como vemos, al repensar el orden político y de gobierno, se replantean los elementos y lógicas de las estructuras institucionales y se identifican las realidades latentes de la ciudadanía como la sustancia del quehacer público, esperamos que se satisfagan de facto y no sólo de jure.

La esfera pública, necesita un modelo comunicativo ciudadanizado que actúe con un sentido de vinculación activa, es decir, que propicie que los ciudadanos, en un proceso de conciencia y empoderamiento, conozcan las estructuras de poder, sepan para qué sirven, e interactúen con ellas. Hacer lo mismo que hasta ahora, seguirá trayendo nítidas consecuencias de desintegración social.

Esta desvinculación entre sociedad política y sociedad civil es clara. El abstencionismo del pasado proceso electoral nos alecciona en torno a la evidente pérdida de credibilidad y confianza en los partidos políticos a consecuencia de la ruptura de la comunicación ciudadana, que es el conocimiento expreso del sentir social.

Por esta razón, los derechos constitucionales como la libertad de expresión e información, transparencia, rendición de cuentas, gobierno en público y gobierno abierto, deben redimensionarse para institucionalizar la participación ciudadana en la retroalimentación de las políticas públicas del Estado, premisa del nuevo rol que debe imperar según lo plantea la Reforma Política, como patrimonio de la ciudadanía, y no como estructura gubernamental.

El hecho de que la planificación democrática, no haya disminuido las asimetrías sociales, es producto de la precaria retroalimentación comunicativa, que no se asume en la operatividad de los planes y programas del Estado frente a la sociedad. La lejanía administrativa de la institucionalidad vigente, impide interpretar lo que el ciudadano demanda, configurándose la inequidad y la asimetría social, como los retos y desafíos de la Nación.

Considero que un Estado ciudadanizado, encuentra las respuestas al funcionamiento de sus estructuras de conducción y operatividad institucional, en la horizontalidad social. Un Estado jerarquizado y fundado en la verticalidad política, derrota el mandato ciudadano. Edificar en la vitalidad ciudadana el fortalecimiento de los Organismos Públicos Autónomos, permitirá que el orden político responda y evite la erosión social.

Agenda

  • Lamentable que en el pasado proceso electoral, algunas Entidades Federativas hayan vivido condiciones graves de violencia y llegado al extremo de postular a un candidato que falsificó documentos para fingir su muerte y evadir la acción de la justicia, en un proceso en el que es imputado de participar en una violación. Por eso los ganadores de esta elección fueron el abstencionismo, la apatía, la decepción y la desesperanza.
  • La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, (FAO) declaró que México superó a Estados Unidos de América, como el país con más obesos del planeta.
  • En el mundo existen más de 5 millones de personas que anualmente se agregan a la lista de víctimas de trata de personas, la mayoría con fines de explotación sexual. Más del 90%, son niñas que trabajan en actividades informales y padecen graves carencias, como sucede en regiones indígenas.

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