La Vitalidad Ciudadana en la Vida Democrática de la Nación

logo-opam-hidalgoLa vitalidad ciudadana en la vida democrática de la Nación, nace de la conciencia irrestricta de que el sistema político, no es un legado o patrimonio de la clase política hacia el tejido social, sino la conquista histórica del pueblo.

La dimensión de la vitalidad de cualquier democracia, se encuentra en la certeza jurídica de los derechos políticos como premisa básica de la unión societal, que al ser expresión inalienable del tejido social, empodera el ejercicio de la ciudadanía efectiva como la fuerza que hace de la razón, la estructura orgánica de su devenir.

En este sentido, la organización social, producto de la voluntad de los ciudadanos para hacer valer su mandato frente al Estado, da origen a un dinamismo socio-político inédito, promueve que cobren vida las organizaciones de la sociedad civil y los organismos públicos autónomos, como producto de la lucha histórica de un pueblo que ha encontrado en la participación ciudadana, la nueva vitalidad de la Nación.

Converge en este escenario, una nueva cultura de la participación social a través de la organización política desde el ciudadano y para el ciudadano. Al respecto, en el Estado de Hidalgo, se llevará a cabo el 8º Congreso Nacional de la Red de Organismos Públicos Autónomos de México, en el que se deliberará sobre la importancia de “La participación ciudadana en el fortalecimiento de los OPAM”, los días 8 y 9 de agosto de 2013.

Durante el congreso se impartirán conferencias magistrales como: “La OPAM, Construyendo la Cultura de la Participación Ciudadana; La Participación Ciudadana en el Fortalecimiento de los Derechos Humanos; La Participación Ciudadana y el Derecho a Saber; La Profesionalización: Fortalecimiento de los OPAM; y La Reforma del Estado Mexicano y su Impacto en los OPAM”, de igual modo, se instalarán tres mesas, que durante dos días trabajarán los temas: I. Ciudadanía y Derechos Humanos. II. Ciudadanía y el Derecho a Saber. III. Ciudadanía y Profesionalización de los Servidores Públicos.

Los temas de las conferencias y de las mesas de trabajo, constituyen elementos importantes que caracterizan no un divorcio de la sociedad política y la sociedad civil, sino la prueba de que el mandato ciudadano se origina en la plena conciencia y convicción, de alcanzar la unidad del Estado y la justicia social a través del ejercicio de gobierno.

De esta manera, la organización ciudadana se estructura como apoyo y custodia del orden público y advierte e invita a la clase política, a sumarse a los esfuerzos del tejido social, para construir, a través de políticas públicas, la integración socio-política que encauce y otorgue certidumbre a las acciones del ejercicio de gobierno.

El reto es crear la unidad indisoluble entre sociedad civil y sociedad política, que implique garantizar la ciudadanización del ejercicio gubernamental y probar que es la acción de probidad social la que trasciende las inercias de la clase política, que en nuestros días, han reducido la vitalidad ciudadana a comparsa electoral, erosionando la legitimidad y credibilidad del poder público.

Esta dimensión, configurada por la realidad de la arena electoral y la arena partidista, define que la “Reforma Política” debe fortalecer la vitalidad asociativa del tejido social en la vida democrática, ya que, las fuerzas en la arena política, son los responsables de la desarticulación de la voluntad ciudadana, que por sus cotos de poder, olvidan que la voluntad del ciudadano es la expresión de su razón de ser y del mandato que les da origen; y en la arena partidista, acusan anquilosamiento e incertidumbre ideológica, y lo más delicado, la pérdida de la vanguardia ciudadana, como expresión de conducción política del Estado.

Por ello, la “Reforma Política”, que en esencia no es sólo la transformación del orden político, sino necesariamente impacto del orden social, no puede obstruirse ante los “monstruos políticos y sus sombras” que hoy las fuerzas partidistas señalan y difunden, pero no para ampliar las posibilidades del sistema democrático, sino para enclaustrarlo en las prebendas que históricamente han negado la voluntad ciudadana.

Frente a esta impostergable transformación, las fuerzas partidistas advierten supuestos peligros en los “gobiernos divididos”, porque dicen que es imposible su operatividad para construir los acuerdos y consensos necesarios que hacen gobierno, e impugnan el “modelo presidencial”, desestimando que es la fuente de equilibrio del Estado Unitario que se asegura en la voluntad política del ciudadano.

Esta incapacidad operativa que advierten llena de peligros, intentan subsanarla proponiendo establecer “gobiernos de coalición”, porque no entienden que la conformación plural de los órganos del poder es resultado del mandato democrático y por lo tanto, los obliga a un ejercicio político que integre y no divida la vitalidad ciudadana.

No se debe soslayar que la vitalidad de nuestra democracia, se encuentra en la ciudadanización de las estructuras políticas y gubernamentales. Ello impone admitir que los partidos políticos no pueden quedarse estáticos, que su conducción social es fuente de equilibrio y estabilidad orgánica de los Poderes. Que la democracia no se impone por decreto, sino que se edifica en la transversalidad y horizontalidad de sus actores, y en la participación organizada de la ciudadanía consciente y corresponsable, que hoy demanda del ejercicio de gobierno, la razón cierta de un pueblo que no puede ser olvidado.

Se trata de ir al fondo y fortalecer el sistema de partidos. La democracia no puede renunciar a la vitalidad de la ciudadanía efectiva. La participación ciudadana debe hacer que la reforma política, vigorice la integración del tejido social que hoy otorga al sistema de partidos su solidez jurídica.

Agenda

  • Ayer se llevaron a cabo elecciones en catorce estados de la República para renovar los Congresos Locales; en algunos casos, Ayuntamientos; y en Baja California, al Titular del Ejecutivo Local. Espero que la jornada haya transcurrido en paz, con una abundante participación ciudadana y que los partidos políticos nos hayan dado a los ciudadanos un ejemplo de civilidad.
  • Resulta inaceptable el espionaje e intercepción de mensajes que practica la Agencia NSA norteamericana con el programa de vigilancia electrónica PRISM revelado por Edward Snowden, que filtro información sobre actos criminales y provocó el incidente con el presidente Evo Morales
  • Conociendo la gravedad de los impactos sociales, políticos y económicos que causan las adicciones. Prevenir y evitar que aumente su consumo debería ser la prioridad, más que pronunciarse en favor de debatir sobre legalizar o no su uso.

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