Crisis de representación y Reforma Política

camara_diputadosLos partidos políticos, como fuente natural de la estructura de representación ciudadana, articulan orgánicamente su empoderamiento de la esfera pública. Sin partidos políticos, la democracia sería un espacio sórdido, condenado a la opacidad de un individualismo ciego.

La constitución de los partidos políticos, responde al propósito de encausar la voluntad política de los ciudadanos, no como la suma de opiniones, sino como manifestación de la conciencia social que, en lo colectivo, respeta no sólo la potestad del ciudadano, sino la de todo ser humano.

La organización de los trabajos de la Reforma Política, contemplan en primer lugar, la aprobación de la legislación secundaria correspondiente a la Reforma Constitucional de 2012, en materia de “candidaturas independientes, iniciativas ciudadanas y consulta popular”.

De su dictamen y del diagnóstico que lo sustenta, destaco serias dudas de si esta reforma política, logrará que la sociedad aprecie y se acerque a los partidos políticos, y si conseguirá que dejen de ser organizaciones cerradas y controladas por una élite dirigente autoritaria.

Esta reforma política, por no tener el alcance para transformar en su integralidad al sistema político, ni pretender siquiera tangencialmente, entrar a la discusión de fondo, que debe ser a través del sistema de partidos, considero, que es una falacia. Veamos algunos de los fundamentos del dictamen para cada una de las figuras en comento.

Al plantear la “iniciativa ciudadana”, de entrada excluye la validez probada de la democracia representativa; argumenta entre otras cosas, que no se cuenta con mecanismos para incidir directamente en la agenda legislativa, ignorando que nuestro sistema político, sí tiene los elementos jurídicos suficientes y probados para ejercer la voluntad ciudadana por medio de sus representantes, diputados y senadores, por lo que resulta inexacto.

Las premisas en las que se sustenta el dictamen, son parciales, sesgadas y superficiales. Por ejemplo, ignoran que el dilema de fondo que existe en las cámaras, no estriba en la carencia de iniciativas de ley, sino en que éstas, puedan plantearse al margen de los intereses ciudadanos y no respondan al sentido de amparo universal, es decir, a proteger al todo social, y a no a ser disposiciones que amparen intereses de grupo.

Esta figura se desvirtúa, cuando argumenta, como si fuera indebido, que sólo el Presidente de la Republica, los legisladores federales y los Congresos locales tienen derecho de iniciar leyes o decretos, para justificar que la iniciativa ciudadana, puede considerarse como una forma más evolucionada de hacer política, ya que plantea compromisos más fortalecidos, tanto de la clase política como de los gobernados.

Asimismo, como en el tema de las “candidaturas independientes”, (analizado hace dos semanas), en las que considero que resulta delicado la personificación del poder; estimo igualmente riesgoso la parcialidad de una “iniciativa ciudadana”, como recaudo de intereses de grupo, ello nos alecciona que a diferencia de las iniciativas creadas en las cámaras en donde el consenso y disenso abierto de los legisladores está presente, en las iniciativas ciudadanas, la voluntad general puede ser engañada y presa de oscuros intereses.

Por lo que se refiere a la “consulta popular”, esta se constituye como una herramienta que indaga sobre las opiniones y posturas de la ciudadanía en los asuntos públicos, actúa como un mecanismo que propicia la respuesta de la autoridad ante las problemáticas sociales, pero debe ser redimensionada a través, no sólo de la corresponsabilidad de las acciones entre ciudadanos y gobierno, sino mediante una cultura política, que promueva una verdadera intención cognitiva de los ciudadanos sobre los asuntos públicos.

La responsabilidad de los ciudadanos, impone que deben ser apoyados por las estructuras públicas, particularmente por los partidos políticos, para transmitir la forma como funciona el ejercicio de gobierno, esto permitirá generar nuevas políticas públicas sustentadas y legitimadas con la participación ciudadana con el Estado, tarea que debe asumirse con plena responsabilidad.

En la “consulta popular”, se empoderará directamente a los ciudadanos, por lo cual, debe tenerse en consideración que dicha delegación del poder, puede estar mermada a aspectos ínfimos, o ser manipulada por quienes la preparen como desafortunadamente lo hemos visto en otras latitudes, por lo que se tiene que ser muy preciso al señalar los casos que serán puestos a consideración directa de la ciudadanía.

Finalmente, destaco dos consideraciones que me parecen fundamentales en relación a la Reforma Política de 2012, la primera es que resulta determinante, el hecho de haberse generado al amparo de las circunstancias propias del contexto electoral de renovación de los Poderes Ejecutivo y Legislativo Federal, y la segunda, es que evidencia la carencia de gobernanza del Estado y de una precaria conducción social de los partidos políticos.

Por ello, la Reforma Política que necesitamos impone reconocer que las instituciones y la clase política deben reorientar sus funciones, ciudadanizar sus estructuras, potenciar los vínculos políticos del ciudadano con el Estado, elevar la conciencia de responsabilidad como premisa básica de conducción pública, que fundada en la conciencia y en la cultura política, haga del tejido social un todo unitario en la búsqueda de hacer de la libertad política la estructura cierta del porvenir de la nación.

México tiene un camino cierto. Su rumbo depende de hacer eficientes las estructuras de poder; la clase política no puede errar fragmentando en el dispendio de intereses sectarios, el principio político de unidad nacional. Se deben fincar las bases definitivas de la ciudadanización de las estructuras de poder, corresponsabilizar al ciudadano con las tareas del Estado, y comprometer a sus instituciones políticas como lo son los partidos y los Poderes de la Nación, a erigir en la voluntad del pueblo, el fin unitario, que de una vez por todas, haga del poder político, expresión ciudadana y siervo de la nación.

Agenda

  • La iniciativa de reforma energética, aseguró el Secretario Osorio Chong, dependerá de lo que se acuerde en el Pacto por México. Pemex no puede seguir como está. Se requiere debate de ideas, porque descalificaciones e insultos, salen sobrando.
  • Desafortunado que las crisis internas de los partidos políticos sea por pleitos internos en cuya raíz sólo están la codicia, la ambición de poder y las bolsas de dinero. El interés por reivindicar la política, brilla por su ausencia.
  • “Las voces de las calles deben ser escuchadas”, dijo la Presidenta brasileña, Dilma Rousseff, mensaje que ante la indignación ciudadana, debe tener eco en todas partes.

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