La Noción Política de la Participación Ciudadana en el Plan Nacional de Desarrollo

Acerca del Plan Nacional de DesarrolloLa razón y epicentro de la planificación democrática que se concreta en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, articula un nuevo esquema de sustentabilidad operativa, recuperando en el asociativismo de la participación ciudadana, la fuerza orgánica y la noción de Estado Social.

Las acciones prescritas por el Estado al situarse como un ejercicio de corresponsabilidad y horizontalidad democrática, hacen de la participación ciudadana y de sus propuestas, la estructura que habrá de operar y garantizar el sentido integral e incluyente del PND en los siguientes cinco ejes:
México en Paz, refiere temas de Gobernabilidad Democrática, Transparencia y Combate a la Corrupción, Estado Eficaz, Seguridad Pública y Nacional, Impartición de Justicia, Defensa de los Derechos Humanos y Protección Civil.
México Incluyente, examina asuntos de la Pobreza, Acceso a Servicios de Salud de Calidad, Seguridad Social Universal, Igualdad de Oportunidades, No Discriminación, Condiciones de Vivienda y Entorno Urbano.

México Próspero, analiza lo relativo a Energía, acceso a Financiamiento, Telecomunicaciones, Competencia y Regulación, Infraestructura, Fomento Económico, Sector Agroalimentario, Turismo, Vivienda, Apoyo a MIPYMES, Desarrollo Sustentable y Estabilidad Macroeconómica.

México con Educación de Calidad para Todos, comprende aspectos de Inversión en Ciencia y Tecnología, Vínculo entre Gobierno, Empresas y Academia para la Innovación, Vínculo entre Programas de Estudio y Oferta Laboral, Acceso a la Educación, Evaluación de la Calidad de la Educación, Reforma Educativa, Democratización de la Cultura y Desarrollo de la Cultura Deportiva.

México Actor con Responsabilidad Global, se ocupa del Libre Comercio e Integración Regional, Presencia de México en Relaciones Bilaterales, Regionales y Organismos Internacionales, Imagen de México en el Mundo y Migración.

El planteamiento de consulta nacional al que está suscrito el PND, no sólo recupera el fortalecimiento de las estructuras sociales, políticas e institucionales, sino también, las lógicas identitarias que constituyen la función básica de la operatividad de las acciones del Estado, de acuerdo a un proceso de integración nacional.

En este sentido, en la medida que el ciudadano eleva su rango de acción social, de un nivel participativo a uno deliberativo, fortalece la calidad de la democracia, no sólo “como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”.

Este sistema prescrito en el Artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, reclama espacios de acción social donde cobren sentido los lazos de la institucionalidad política del binomio Sociedad-Estado, y se haga del asociativismo ciudadano, premisa de comunión social en las acciones del ejercicio de gobierno.

Lo anterior revalora la organización tradicional que se da en las comunidades, pueblos, barrios y colonias de los municipios, donde se gesta la “microfísica del poder ciudadano”, que propicia la integración articulada de la ciudadanía, lo mismo en una asociación vecinal, una sociedad de producción rural o una de padres de familia, en un centro escolar.

Esta consideración, nos permite precisar que el Plan Nacional de Desarrollo, abre en los ejes de política pública un nuevo diálogo, que al ciudadanizar las estructuras institucionales y abatir el modelo de verticalidad política, propone una estrategia de gobernabilidad horizontal ciudadana, cuyo entendimiento encuentra que la razón de hacer gobierno es por el pueblo, y por ende, razón de Estado.

Coincidiendo en tiempo y espacio, el PND y el “Modelo de Participación Ciudadana del CCEH”, se enfocan sustantivamente en el tejido social, encauzan y redefinen acciones que la ciudadanía exige a través de sus lazos de cooperación frente al Estado y aseguran la vanguardia y esperanza de una sociedad, cuyo futuro se edifica en la corresponsabilidad solidaria de la fuerza unitaria, Sociedad-Estado.

Respecto a lo establecido por el Plan Nacional de Desarrollo, destaco que el “Modelo de Participación del CCCEH”, en su primera línea de acción, se articula para “Fortalecer la organización de las estructuras institucionales, comunitarias y vecinales de municipios, pueblos, barrios y colonias”, cubriendo la necesidad de propiciar la creación de espacios de interacción político-social que permitan mediar e integrar las respuestas sociales, para que las instituciones las traduzcan en políticas públicas, planes o programas de desarrollo.

El fortalecimiento de las estructuras institucionales, comunitarias y vecinales, parte de la concepción de que, el sustento del Estado, se encuentra en la “microfísica del poder ciudadano” que deviene del asociativismo tradicional que se encuentra en comunidades, pueblos, barrios y colonias, donde es el espíritu y fortaleza de su constitución orgánica, que finca sus raíces en el Municipio y legitima al gobierno, en lo Estatal y Federal.

Se impone tener presente que la fuerza orgánica del Estado, reside en la capacidad de hacer del nexo ciudadanía-institucionalidad, la génesis de una comunidad cívica, y del capital social que reside en la ciudadanía, el constructo político que señala la orientación del Estado, prescrito en el PND.

Agenda

Del discurso del C. Gobernador Olvera durante la Sesión de Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia en Contra de las Mujeres, destaca el enfoque de vinculación, coordinación y transversalidad interinstitucional para atender, junto con los Poderes Legislativo y Judicial, los gobiernos municipales y la sociedad organizada, la problemática de violencia que viven las mujeres del Estado de Hidalgo.

De igual manera, plantea fortalecer las estructuras institucionales, comunitarias y vecinales desde la “microfísica del municipio”; incorporar la participación ciudadana informada y concientizada en un proceso de culturización social, que permita la deliberación comprometida, el empoderamiento ciudadano y la supervisión y evaluación del quehacer público; impulsar el cambio de actitudes y aptitudes para promover acciones, para que de manera conjunta y corresponsable, construyan la solución de los problemas que afectan a la sociedad.

En este sentido propone acciones específicas como: una reforma legislativa que faculte a los jueces municipales a expedir órdenes de protección, la firma de un convenio de colaboración del Gobierno del Estado con los gobiernos municipales, el fortalecimiento de los DIF’s, las Unidades de Genero y las Instancias Municipales de Atención a la Mujer, la activación y conexión de todas las estructuras regionales de las diversas secretarías del gobierno estatal, cursos de capacitación, jornadas de orientación y asesoría a las comunidades y a todas las dependencias del gobierno. Con acciones como estas, en Hidalgo tendremos “Comunidades Seguras”.

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