Estado y participación ciudadana: la dimensión deliberativa de la democracia

PND 2013 (5)El Plan Nacional de Desarrollo, se erigió históricamente como producto de la redefinición política del Estado Mexicano, sitúa a la gobernabilidad democrática, no sólo como dimensión de la estructura administrativa-operativa del Estado, sino como vinculo de concertación ciudadana y legitimidad institucional de la soberanía.

La dimensión deliberativa de la democracia, consustancial al Plan, implica la reconceptualización de la participación ciudadana como vía para la ampliación de la gobernanza y gobernabilidad democrática, lo que significa que la participación ciudadana y la deliberación pública, se proyectan más allá de la razón instrumental de un Estado solamente eficiente que únicamente gobierna en base al costo-beneficio operativo de un programa. Este fenómeno es precisamente el dilema de la tecnocracia, cuyos límites evidencian la erosión de la gestión pública y marcan la diferencia entre gobernar y administrar.

En la construcción del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, (PND 2013-2018), el Titular del Poder Ejecutivo expresa el compromiso de hacer de México una “Sociedad de Derechos”. Esta postura política, reconstituye la vitalidad del Contrato Social como Carta Prescriptiva del orden sistémico, y advierte, en el Estado de Derecho, la razón y el sustento del empoderamiento de las acciones ciudadanas.

Los atributos del PND 2013-2018, ubican a la gobernabilidad democrática como producto del equilibrio ciudadano e institucional y hacen de los compromisos suscritos en el Pacto por México, la concreción de las aspiraciones ciudadanas y la obligación de fortalecer las instituciones políticas y democráticas para la ampliación de la dignidad humana y la solidaridad social, lo que plantea la transformación social del Estado, y no exclusivamente de su fuerza orgánica, porque el Estado es, en esencia, razón ciudadana.

En este sentido, el diseño del Plan establece como principio democrático, mecanismos de consulta ciudadana para orientar la viabilidad técnica y operativa de la administración pública; es decir, establece la esencia y fuerza orgánica de la planificación democrática del Estado, en la transcripción del mandato ciudadano como fuente de regulación y orientación del criterio institucional, e instituye la observancia del actuar gubernamental en función de la realidad de la problemática ciudadana de las comunidades, barrios y localidades.

En consideración a estas razones, el Consejo Consultivo Ciudadano del Estado de Hidalgo, participa en los trabajos de las Mesas de Consulta Ciudadana del PND 2013-2018, proponiendo elevar a rango constitucional el derecho a la participación ciudadana. En este sentido, impulsar criterios de corresponsabilidad y transversalidad en el quehacer gubernamental, como respuesta democrática planificada del Estado, marca el Continuum Político que hace de la administración pública, la fuerza orgánica que no se detiene en el tiempo ni en el espacio y responde con acciones coordinadas al mandato ciudadano, con planes, programas y políticas públicas.

Estos principios configuran el epicentro de la propuesta del Modelo de Participación Ciudadana del Consejo Consultivo Ciudadano del Estado de Hidalgo, que ubica la realidad del orden sistémico como una causal de integración societal, basado en las siguientes acciones fundamentales:

1. Fortalecer la organización de las estructuras institucionales, comunitarias y vecinales de municipios, pueblos, barrios y colonias; impulsar el establecimiento y vinculación de estructuras sectoriales y territoriales; desarrollar nuevos modelos de organización; crear redes sociales; desarrollar observatorios ciudadanos; regionalizar el territorio del municipio; establecer las Delegaciones Municipales y los Consejos de Colaboración Municipal. El objetivo: recomponer el tejido social donde se halle dañado y conformarlo donde no exista.

2. Fortalecer la Cultura de la Participación Ciudadana, facilitar el conocimiento de información programática, presupuestal, técnica, política, social y cultural; concientizar a la ciudadanía sobre la importancia que tiene su participación en el quehacer gubernamental; desarrollar aptitudes y actitudes de colaboración y corresponsabilidad ciudadana en la resolución de los problemas sociales; y estrechar lazos solidarios entre sociedad y Gobierno.

3. Fortalecer la Cultura de la Deliberación Pública, libre, abierta y plural; generar trabajos en Asambleas Ciudadanas de carácter auxiliar y colaborativo con las autoridades municipales, en pueblos, barrios y comunidades; analizar, consensuar, proponer y evaluar los planes y programas de desarrollo, entre otros, los correspondientes a la Prevención de la Violencia y el Delito; organizar la deliberación de la agenda de preocupaciones ciudadanas democráticamente priorizada.

4. Promover la construcción de acuerdos y la gestión de propuestas y compromisos; impulsar proyectos de vocaciones productivas, económicos, sociales y culturales y organizar la gestión, seguimiento y evaluación ante las instancias gubernamentales correspondientes.

5. Consolidar la comunicación y difusión, como unidad central de la ciudadanía; impulsar, fortalecer y establecer los procesos de comunicación e integración individual, familiar y social en el cometido del manejo y procesamiento del conflicto; fortalecer la difusión de las actividades, trabajos y logros de las estructuras institucionales, comunitarias y vecinales de pueblos, barrios y colonias de los municipios.

6. Propugnar en la Administración Pública, la fuerza orgánica de eficiencia y funcionalidad operativa; propiciar prácticas y compromisos de “Gobierno Abierto”; promover y facilitar el acceso a la información pública y a trabajos de contraloría social; exigir la rendición de cuentas y la transparencia gubernamental; y desde una perspectiva amplia, afianzar la percepción ciudadana objetiva, generar diálogos dinámicos y colaborativos, e impactar la credibilidad y confianza de los ciudadanos en la Instituciones de la República.

Con estructuras institucionales, comunitarias y vecinales transformadas y fortalecidas, y procesos de participación y deliberación, sólidamente establecidos, se logrará que los ciudadanos impulsen activamente las políticas públicas, programas y acciones que generen las condiciones para que el orden del Estado, se establezca en la fuerza ciudadana de un Continuum Jurídico; y para advertir, que nadie derriba el orden legal, cuando el espíritu ciudadano y el recto proceder Institucional, se fusionan como conciencia de Estado en el crisol de la transparencia y la legalidad.

Agenda

  • El renovado e intenso cabildeo mexicano en la Asamblea General de la ONU fue determinante para lograr la histórica aprobación por mayoría, del primer Tratado sobre Comercio de Armas. La capacidad y la habilidad negociadora encauzan nuevamente la política internacional de México.
  • El Gobierno Federal ha sido reestructurado en 5 gabinetes especializados en ejes estratégicos: “México en Paz”, “México Incluyente”, “México con Educación de Calidad”, “México Próspero” y “México con Responsabilidad Global”, aglutinan transversalmente las funciones de la Administración Pública.

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