Lázaro Cárdenas: El espíritu de una nación soberana

Expropiacion petroleraEl Presidente Peña Nieto, ha trazado en la conducta de la probidad política, la prescripción de que no basta con administrar la fuerza orgánica y operativa del Gobierno, sino que debe transformarse el sistema institucional del Estado, para reorientar irrestrictamente su funcionalidad y garantizar la evolución del quehacer público como vanguardia ciudadana. Es inadmisible una conducción pasiva porque deteriora y erosiona el ejercicio gubernamental.

Así como históricamente el cardenismo encontró en la fuerza corporativa, el pilar solidario del Estado, la actual Administración, ubica a la ciudadanía en el tejido preferente de la organización social, y hace de la participación ciudadana, premisa primordial de la construcción jurídica de un nuevo contrato social, determinando el perfil de un Modelo Multidimensional de Democracia Participativa.

Sin lugar a dudas, la Nación vive un proceso de transformación sistémica. A partir de profundas reformas constitucionales, se sustenta la reinstitucionalización del Estado Mexicano, teniendo como ejes rectores, una nueva filosofía de emancipación y empoderamiento ciudadano; un frente unitario de acciones gubernamentales, comunitarias y vecinales; y la visión de un proyecto Nacional a largo plazo, donde el Estado no se circunscribe a la fuerza orgánica y operativa de la administración pública, sino a la primacía de una visión institucional que potencia el valor del bienestar comunitario y la generación de oportunidades justas para el desarrollo del tejido social.

En este contexto, destaco los nuevos paradigmas de un Estado transversal, plural y abierto, que rescata la dignidad humana y se funda en la trascendencia sustantiva de los derechos humanos para construir una sociedad solidaria que aspira a un futuro cierto.

Resulta pertinente recapitular que la Revolución Mexicana, construyó la mayor conquista ciudadana de la Nación, al lograr en un país de amplios contrastes y desigualdades, la edificación de un contrato social que trascendía los debates de las clases sociales, para encontrar en la igualdad jurídica y política, la transformación inédita de un Estado social, democrático y con la movilidad ciudadana de una sociedad abierta y plural.

Este arreglo social, marcó en definitiva la disposición de la horizontalidad social, restituyéndole a la nación la soberanía política y la potestad de ejercer en democracia, el interés público. El artículo 27 constitucional, estableció el derecho de la Nación a tener el dominio exclusivo de la propiedad de la tierra, el subsuelo y las aguas en los límites del territorio mexicano; ello, constituyó no sólo la restitución plena de la soberanía política, sino también, el replanteamiento de la estructura económica, que en 1934, encontraría en el Plan Sexenal de Desarrollo, la emancipación de la riqueza de la nación.

En este escenario, México en ejercicio pleno de su soberanía, reivindicó el patrimonio nacional, llevando a cabo la nacionalización de la industria petrolera el 18 de marzo de 1938, elevando al ciudadano, como protagonista y constructor del destino de la nación.

Así, el valor sustantivo de la nacionalización de la industria del petróleo, subyace en el encuentro heroico de la Nación, que, haciendo a un lado sus diferencias, acuñó una nueva conciencia nacional sobre la conquista histórica más importante: la emancipación del espíritu mexicano.

Con este basamento, el cardenismo afianzó en la institucionalización del poder político, la civilidad de la conducta del Estado y sus actores; encontró en el Contrato Social, el empoderamiento internacional de su soberanía, y confirmó al pueblo mexicano, su soberanía conquistada en la lucha de Independencia y en la Revolución, como unidades políticas identitarias de un tejido social cuya conciencia nacional, generó un nuevo paradigma de integración ciudadana, afirmado en la solidaridad y el respeto a la voluntad general de un nuevo modelo de democracia social.

Lázaro Cárdenas construyó, en la justicia social, un valor de persistencia ciudadana; interpretó la Carta Magna, no como la base de la conducta normativa del Estado, sino como la conciencia histórica del pueblo, que planteó en el Constituyente de Querétaro, la virtud de la emancipación no sólo del ciudadano, sino del hombre universal. Por ello, la Nación descansa en la memoria de sus próceres e instituciones con espíritu libertario.

Historia y conciencia nacional, son premisas de la memoria colectiva que deben imperar para edificar el destino de la Nación y para hacer valer el Estado de Derecho, que garantice la concordia y la paz social y funde en la racionalidad jurídica, el valor de la dignidad humana como derecho irrestricto. También, son referentes, que imponen redimensionar la Institución del Poder Ejecutivo, con la templanza y la honestidad de un Poder fuerte, investido del valor de un pueblo que aspira a la justicia social.

La lección histórica del heroico pueblo mexicano en la expropiación petrolera, es que unido, venció a la adversidad; redimensionó la independencia nacional; replanteó la recuperación de la soberanía sobre las riquezas del suelo; superó los intereses de clase y la vitalidad social; dignificó a los que menos tenían; recuperó el orgullo nacional; e hizo del Estado de Derecho, voluntad soberana.

Agenda

  • Se puso en operación el albergue del Hospital del Niño DIF, para ofrecer servicios de dormitorio y comedor a los familiares de los niños que ahí se atienden. Mi reconocimiento y felicitación a la Sra. Guadalupe Romero de Olvera y a la CFE, por esta importante obra.
  • El Gobernador Olvera y el Subsecretario de Gobernación Campa Cifrián, firmaron el convenio de adhesión del estado, al Programa Nacional de Prevención de la Violencia y la Delincuencia e instalaron la Comisión Interinstitucional respectiva. En ese acto propuse:
    1. Fortalecer la organización institucional, comunitaria y vecinal en los municipios, pueblos, barrios y colonias;
    2. Informar para concientizar a los ciudadanos sobre la importancia que tiene su participación en el quehacer gubernamental;
    3. Organizar la deliberación pública, libre, abierta, plural en Asambleas Ciudadanas para la Prevención; y,
    4. Construir una cultura contra la violencia y el delito, para juntos edificar el futuro cierto de la Nación.
  • Se anunció el inicio de los trabajos del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2016, el CCCEH participará activamente promoviendo la participación de la ciudadanía para que aporten propuestas.
  • Las fuerzas políticas integrantes del Pacto por México, mostraron capacidad y compromiso al lograr la concertación y el entendimiento necesarios en torno a la iniciativa de Reforma Constitucional en materia de Telecomunicaciones.

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