La gobernanza ciudadana y los poderes fácticos en la coyuntura política.

1917Constitucion 2Es indispensable garantizar la gobernabilidad del Estado. Cuidar los equilibrios internos y externos; asegurar un espacio ciudadanizado política y jurídicamente estructurado; preservar en el plano de la identidad nacional, los lazos sociales que unen al ciudadano con el Estado; recuperar la credibilidad y la confianza en el marco de la transformación de las relaciones entre sociedad política y sociedad civil; y admitir la corresponsabilidad ciudadana en las acciones del Estado, son valores fundamentales de la democracia y fuente de estabilidad del orden sistémico, gobernanza ciudadana y virtud política.

Al respecto, Nuria Cunill nos expresa con claridad contundente, “El fortalecimiento de la sociedad requiere del fortalecimiento del propio Estado. Pero, no de cualquier Estado, sino de uno que realice los valores democráticos y que reconociendo sus responsabilidades públicas sea capaz también de aceptar sus límites”.

El Estado es la dimensión del ordenamiento político que permite preservar y garantizar la armonía del tejido social. Su estructura jurídica, ubica operativamente el procesamiento del conflicto social; custodia la integridad multidimensional de los ciudadanos; propicia un espíritu de libertad e igualdad; y hace del sustento legal, la fuerza inequívoca de la solidaridad societal.

Esta estructura normativa del Estado Mexicano, propicia el encuentro y entendimiento de pluriverso ciudadano que, con base en los derechos políticos, los empodera y traza la horizontalidad del ejercicio de gobierno y se sustenta como garante de la fe política del ciudadano y de su devenir histórico cierto, en el Contrato Social, la División de Poderes y el Republicanismo Federado.

Estas condiciones, nos remiten al razonamiento de que el orden jurídico del Estado, custodia el derecho de exigencia plena, como conquista social de la unidad ciudadana; y hace de la máxima jurídica, “nadie fuera de la ley, ni por encima de ella”, condición sine qua non, que guía la probidad y recto proceder de la Nación.

En este escenario, el Presidente Peña Nieto, ante la investigación, detención y proceso de la líder del SNTE, Elba Esther Gordillo; señaló en un mensaje a la Nación, con la entereza y probidad del Poder Ejecutivo: “Desde el inicio de mi gobierno, me comprometí a cumplir la Ley; este es el principio básico del Estado de Derecho…La Ley nos obliga a todos por igual y nadie puede estar por encima de ella…El Ejecutivo a mi cargo, será absolutamente respetuoso de la división de poderes y específicamente, de las resoluciones que emita el Poder Judicial de la Federación sobre este caso.”

Esta resolución del Primer Mandatario, abre dos reflexiones fundamentales que deben destacarse: en primer término, muestra que nos encontramos como señala nuestra Constitución Política, ante un Ejecutivo Fuerte, respetuoso y orgánicamente empoderado para orientar y dirigir el destino de la Nación; condición que no sólo afirma el valor supremo del principio de legalidad como sustento del Estado de Derecho, sino también, el de una democracia madura. Y en segundo lugar, la postura del Poder Ejecutivo, confirma una convicción innegable: el Estado Mexicano, no puede ser quebrantado por los poderes fácticos o por los jurídicamente constituidos.

Décadas atrás, el Sindicato Solidaridad presidido por Lech Walesa en Polonia, se erigió como un poder fáctico que puso en riesgo la estabilidad social. El Estado Polaco; presionado y ante un punto de quiebre social, abrió diálogos de entendimiento, pero de ellos, no resultó una lección histórica aceptable, porque el gobierno negoció ante la presión beligerante de un actor fáctico, que no protegía, necesariamente, los intereses de los trabajadores, ni mucho menos, tenía el estandarte de la conciencia social.

México, ante una democracia de gobierno abierto, no puede quedar secuestrado por los poderes fácticos de grupo o de intereses particulares. El caso de la líder del SNTE, es una lección de verdad histórica que no puede ser obviada por ser el ejemplo de un poder fáctico, donde un líder social, olvidándose de la conciencia y probidad de su encargo, juega bajo intereses propios con el destino de la Nación.

El Presidente Peña Nieto, con una actitud de pleno derecho, como corresponde a su investidura, ha dejado en claro que la División de Poderes, es en todo momento, el equilibrio del Estado, fruto de una democracia sustentada en la participación ciudadana corresponsable, y en instituciones capaces y operativamente eficientes. Por ello, la Ley no es parcela ni botín político de grupo o persona en contra del Estado, es la antítesis de los poderes fácticos, porque a diferencia de estos, garantiza la voluntad ciudadana para impedir el secuestro y engaño de la conciencia social.

No nos podemos confundir. El Estado de Derecho, es evidencia plena de que la voluntad ciudadana expresa el valor fundamental, no sólo de la democracia, sino también de la verdad histórica y de la razón de Estado.

Debe advertirse en todo momento que, aplicar la Ley como fuente de equilibrio y armonía societal, es garantizar la estructura jurídica del Estado y la convicción inequívoca del respeto a la voluntad ciudadana.

Vivimos hechos históricos, inéditos en la configuración del Poder Político en México: la potestad de un Ejecutivo Fuerte, que no arbitrario, por ser respetuoso de los derechos humanos, lo demanda la Constitución Política de la Nación, y es sin duda, el avance de la reinstitucionalización del ejercicio de gobierno; la recuperación de la autoridad cierta del poder institucional; y la premisa fundamental de la civilidad política como conquista ciudadana.

Un Ejecutivo que hace del cumplimiento de la Ley, el supremo derecho de la Nación, no oprime al ciudadano, lo sirve y lo reconoce como fuente de su mandato y concreción de los derechos políticos.

Agenda

  • El Presidente Peña Nieto, ha convocado a realizar las jornadas para la conformación del Plan Nacional de Desarrollo, espacio fundamental para el ejercicio democrático que empodera a los ciudadanos en el plano del Continuum Político.
  • El Dr. Manuel Mondragón y Kalb fue ratificado por el Senado de la República, como Comisionado Nacional de Seguridad, le deseo el mayor de los éxitos en el desempeño de su cargo.
  • El informe de Revisión de la Cuenta Pública 2011 de la Auditoría Superior de la Federación, puso al descubierto la urgencia de una reforma estructural del sistema de rendición de cuentas, para que nadie actúe por encima del Estado de derecho.

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