Instituto de Acceso a la Información Pública Gubernamental del Estado de Hidalgo.

Agradezco al Instituto de Acceso a la Información Pública Gubernamental del Estado de Hidalgo, la gentil invitación a participar en este Foro que tiene como propósito conmemorar el Día Internacional de la Protección de Datos Personales.

Estimado auditorio,sustento mi participación entres consideraciones que vinculo al tiempo y a las circunstancias que nos han tocado vivir: La primera es en relación a que el tiempo social, nuestro tiempo, se diluye ante la desunión y atomización del hombre frente a su historia.

El espíritu del tiempo de todos, languidece ante las parafernalias y las condiciones superfluas de la economía de mercado, donde el otro y el nosotros pierden significado ante la individualidad ciega.

Hace ya más de un siglo,que en este tiempo de todos, se separó la idea del progreso positivista, ante la ciencia sin conciencia:… la Primera y la Segunda Guerras Mundiales; los innumerables conflictos bélicos del siglo XX; el uso de la ciencia y la tecnología para asegurar la expansión bélica de los Estados; entre otros fenómenos,son evidencia inequívoca del desencuentro social con el utilitarismo mercantilista y la atomización de los hombres.

Esta es la característica de nuestro tiempo y parte de nuestra circunstancia.

Una segunda consideración la refiero al hecho de que: En los últimos años, los avances en materia de información y telecomunicaciones crearon espacios infinitos para que los grandes consorcios dominaran no sólo su propio espacio de desarrollo; sino también los desarrollos culturales.

Podemos decir que sí bien es cierto que el uso del Internet amplió los horizontes de conocimiento social; también es cierto que rápidamente se convirtió en un instrumento de mercadotecnia que acaparó los escenarios sociales y los guio hacia el consumo indiscriminado de “aparentes satisfactores”.

A pesar de los enormes beneficios que en la mayoría del quehacer humano representa el uso del internet y de las redes sociales, es importante no perder de vista que también,un uso irresponsable representa graves riesgos.

Formulo a continuación mi tercera consideración y para llamar su atención sobre la necesidad de usar responsablemente la Internet y las redes sociales y proteger debidamente nuestros datos personales.

Como Ustedes saben, por una parte, la masificación de los medios electrónicos, dio paso a una nueva articulación de redes ciudadanas, positivo en la medida en que permite una articulación infinita del hombre.

Sin embargo, por otra parte, el anonimato y la indiscriminada vinculación entre sus adeptos, ha causado en innumerablesocasiones lo que Rousseau llamó “voluntad engañada”, es decir, muchas veces los cibernautas siguen en las redes sociales, a grupos que persiguen intereses mezquinos, oscuros e inclusive, delincuenciales.

Precisamente estos riesgos de un uso del Internet, falto de responsabilidad social y personal, fue observado por el politólogo Giovanni Sartori,quién analizo el comportamiento de los cibernautas, alertándonos que son generadores de volúmenes considerables de información que suele ser usada en muchos casos, como fe pública sin crítica alguna.

Al respecto, hace ya algunos meses señalé en mi columna periodística “Perspectiva”, en un artículo que titulé“Los monstruos sociales del terror y el miedo y la prospectiva de la imaginación política”, precisamente, cómo la voluntad social puede ser engañada y utilizada con fines delincuenciales; esto, debido a que en el Municipio de Nezahualcóyotl, la sociedad se paralizó ante la amenaza cibernética de grupos delincuenciales que avisaba sobre un brote de violencia y ataque social; el resultado fue, el comercio cerrado, los autobuses no circularon o lo hicieron precariamente, las escuelas dejaron de tener actividades y los ciudadanos se enclaustraron en sus hogares.

Inenarrable parece el escenario de esta realidad, donde la voluntad ciudadana es engañada e incluso, me atrevo a asegurar, secuestrada.

En este mismo contexto, recordemos casos como el abuso y la prostitución infantil en Internet, el plagio de personalidad y documentos, la venta del Padrón Electoral del país, la venta de información financiera y de ingresos de los ciudadanos, el registro de los números de los teléfonos celulares, todo ello no sólo a nivel nacional sino también, internacional.

Este encuentro que hoy tenemos los Organismos Públicos Autónomos para advertir sobre la importancia que tiene“la protección de los datos personales” de los ciudadanos,debe permitirnos dos cosas:

Primero,precisar los alcances y los límites del uso y manejo de la información social; y,

Segundo, abrir el debate a nuevas condiciones de protección jurídica de las personas.

Lo proponemos, porque la protección de los datos personales es una condición que compete a las estructuras normativas del Estado; lo que implica dos tareas fundamentales: procurar información y difusión sobre estos derechos; y que el mismo Estado, sea auditado sobre el manejo de la información pública como lo implica el mandato del IFAI, en materia de transparencia.

Nos encontramos en un escenario que debe atender dos realidades expresas, una,el caso de“la información pirata”; y otra, la posibilidad de “un uso arbitrario de los datos” tanto por la esfera pública como privada.

El peligro que representan estas formas delictivas es que se tratan de actos en contra del Estado y en contra de la ciudadanía; lo cual nos invita a reflexionar y articular nuevas y mejores medidas de seguridad y confidencialidad de datos.

Articulo aquí una respuesta ciudadana: ante esta problemática debemos profundizar sobre las condiciones de lo que internacionalmente se denomina,“El orden público tecnológico”, y crear controles estrictos de prevención legal y cultural, al tiempo de tipificar como delito grave, la intrusión, el manejo indebido, el plagio, y el abuso y uso arbitrario de instancias públicas o privadas, que violen de manera expresa o tácita la información personal.

Encuentro necesario advertir,por lo que corresponde a la ciudadanía, que es preciso generar una conciencia afirmada en la cultura del derecho a la confidencialidad del manejo de sus datos personales.

No es posible tolerar por ejemplo lo que todos hemos vivido de manera cercana: La arbitrariedad del sistema bancario que haciendo uso ilegal de los datos confidenciales, por medio de sus “call center” nos llaman para decirnos: “tenemos excelente información de su manejo financiero y le llamamos para darle una nueva tarjeta de crédito”, o lo que es más lamentable, “le llamamos para que haga su pago o procederemos legalmente”, situación de amenaza abierta que intenta intimidar a los ciudadanos.En ambos casos se viola la confidencialidad de los datos personales.

Y por lo que corresponde a la esfera pública, lograr lo que señala Stefano Rodotá,…la democracia como un gobierno en público,…y la necesidad de la transparencia, como elemento indispensable de corrección de la vida públicaen el margen de los criterios de la Seguridad Nacional.

Conocemos abiertamente el caso de Wikeleaks, donde la información pública fue ampliamente vulnerada, creando una reacción virulenta tanto de la sociedad civil como de la sociedad política internacional.

Comparto a modo de epílogo, que considero vital repensar los límites de la vida privada y pública a través de las formas de información y la custodia de los datos personales.

Como vemos, trasciende en este escenario, el hecho de que, no sólo está en peligro la estabilidad personal y social en el manejo de los datos personales, sino también la estabilidad Nacional.

La información personal, debe ser un derecho de tutela individual que garantice el sentido de intimidad y confidencialidad de los sujetos sociales, es decir, que el derecho a la vida privada es una conquista social que no puede perderse en el entramado de la información masiva y en el uso indiscriminado de esta, por agentes privados o públicos.

Con estas consideraciones concluyo que debemos proteger tres aspectos fundamentales en el uso de la información de los datos personales:

Primero; el orden jurídico debe normar que el uso de datos de la esfera privada por la esfera pública, implica la tutela activa de los ciudadanos, nunca aceptar condiciones pasivas o de consentimiento tácito. Los datos personales son públicos, sólo en la medida que su radio de acción expresa sean competencia del ejercicio público;

Segundo; la esfera pública, debe imponer controles de restricción para el manejo de los datos personales de los ciudadanos de manera interna, es decir, una dependencia que maneja los datos del Pago de Predial, no puede compartirlos con otra dependencia, porque su uso fue exclusivo y único para el pago del impuesto mencionado; y,

Tercero; Se debe impulsar la cultura de la prevención como elemento de solución. Tener presente quela fuerza social radica en la organización ciudadana, en ella se encuentra la vitalidad fundamental de custodia del interés público.

Aquí permítanme expresarles que considero de gran utilidad el Programa de Protección de Datos Personales en la Redes Sociales impartido por el IAIPGEH, por lo que felicito a su Consejo yen especial a su Presidenta la Lic. Flor de María López González, así como a los estudiantes de las escuelas participantes en el programa que hoy serán reconocidos, porque sin duda habrán de recrear en su vida diaria los conocimientos y reflexiones vertidas en este programa.

Muchas Gracias

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