El nuevo modelo de desarrollo.

El Pacto por México firmado por las principales fuerzas políticas del país y el Presidente Peña Nieto, constituye una declaración unívoca de propósitos, una hoja de ruta que al definir los puntos álgidos del proceso de reforma, propicia en el marco de un acuerdo programático, un espacio en el que los consensos y disensos se orientan de forma constructiva a la materialización del México justo, seguro, competitivo y moderno que todos queremos. Con esta acción se emprenden los cambios que precisa un Nuevo Contrato Social.

Si el objetivo político de la democracia es mejorar el bienestar, no basta crecer y crear riqueza, hay que distribuirla. Se debe acompañar la economía de mercado con un Estado fuerte, responsable y eficaz con capacidad de mitigar desigualdades; garantizar la cohesión social y la universalidad de derechos fundamentales como la educación, la salud y la protección social de los ciudadanos.

Lograr tal cometido, obliga a tener finanzas saludables, una administración eficiente, certeza jurídica para establecer impuestos que no resulten regresivos o deterioren el poder adquisitivo y la calidad de vida ciudadana, así como de un fortalecido sistema de rendición de cuentas que tenga consecuencias.

Uno de los principales instrumentos para este propósito es el Paquete Económico 2013, que sujeto a la institucionalidad democrática del Pacto por México, hace que las decisiones emerjan de los compromisos consensuados por las fuerzas partidistas en la recomposición del gasto público, de su financiamiento, y de un adecuado control sobre la gestión pública.

Lo anterior además de reiterar el compromiso del Presidente de la República de hacer de la estabilidad macroeconómica un pilar del crecimiento; es la esencia del Nuevo Contrato Social que requerimos para transitar de una economía que incentiva la desigualdad, los monopolios y la disparidad, a otra que destaque la inversión pública y el avance social.

Los grandes desafíos de la nación, hacen del Paquete Económico 2013, un vehículo político de edificación del desarrollo y de las oportunidades sociales. Su aprobación, constituye la reafirmación del trabajo partidista para crear los mecanismos que permita incrementar el gasto social para una justa distribución de la riqueza, y para edificar las tareas apremiantes del tejido social que ha resultado vulnerado y debe ser prioridad en este sexenio.

En este sentido, coincido con la Diputada Nuvia Mayorga, cuando expresa que, “no puede haber justicia social de mercado”, y que la ausencia del Estado “hace invisible cualquier democracia y erosiona el estado de derecho, elementos indispensables para edificar un país próspero y justo”.

De la aprobación de la Ley de Ingresos, destaco el esfuerzo por mantener una política tributaria sin sobresaltos, marco que sustentó la discusión y aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación, que, como oportunidad para legitimar el ejercicio de Gobierno y prestigiar la democracia, se respalda como un gasto público austero, sustentable, transparente, federalizado y se orienta como instrumento de inversión pública. Asimismo, adquiere particular relevancia al incluir por primera vez el “Programa de Seguro de Vida para Jefas de Familia”; al ampliar los recursos para el “Programa de Pensiones para Adultos Mayores”, el “Programa Transversal para la Prevención del Delito” y el inicio de la “Cruzada Nacional contra el Hambre”.

Son también destacables, el equilibrio presupuestario con déficit cero, condición de responsabilidad hacendaria que permitirá afrontar con prudencia, la volatilidad financiera de los mercados en una economía global en desaceleración; así como, el Decreto Presidencial que establece la racionalización del gasto público y disciplina presupuestaria, esencia de una convicción por alentar cambios en las estructuras programáticas para una fiscalidad sana, organización y administración de los bienes públicos, que demanda un control estratégico de la hacienda pública para propiciar con responsabilidad y austeridad, el desarrollo de la nación.

Se trata de responder y patentizar, mediante la reinstitucionalización del poder, que la razón política del Estado se construye en consonancia con el mandato ciudadano y en el marco de una nueva gobernanza, sustentada en la convicción de promover el proyecto que edifique la ingeniería constitucional de un nuevo Contrato Social, que haga del Continuum Político, es decir, de la concreción orgánica de la administración pública, la respuesta plena de un Estado eficiente y socialmente responsable.

En este sentido, cuando la clase política reconoce en la civilidad del Estado al ciudadano como esencia del ejercicio de gobierno, muestra que un Estado fragmentado y con respuestas fragmentarias, no construye mandato ciudadano.
Este enfoque sustenta, da forma al mandato y fortalece las relaciones sociales para un Nuevo Contrato Social; representa un acuerdo libre de voluntades, bajo la premisa de materializar una visión común de país; y halla en el trabajo mancomunado de la ciudadanía, un espacio de desarrollo multidimensional, concepción que encuentra pleno respaldo al establecer como derecho de todos los habitantes, el bienestar y la seguridad individual y social como objetivos de la permanente superación del nivel de vida de la población.

Sin embargo, más allá de estos aciertos, reconstruir la fortaleza económica del Estado, precisa la discusión de una Reforma Hacendaria en el marco del Pacto por México, se requiere lograr que la sociedad encuentre en la hacienda pública, un organismo que custodie el patrimonio de la nación, donde la transparencia se admite como racionalidad redistributiva del ingreso y la aplicación de la fuerza orgánica, la certeza jurídica y la consolidación de las tareas ciudadanas, generen respeto y valor de equidad social en la planificación federal, estatal y municipal.

Sin Reforma Hacendaria, la fragilidad de las finanzas públicas, seguirán siendo lastre para fomentar una visión federalista del desarrollo equilibrado del país, la sensatez política se impone en esta nueva etapa de renovación de poderes y nos presenta una oportunidad inigualable para avanzar en esta apremiante tarea.

Agenda

  • El Gobernador Francisco Olvera, impulsa el proyecto “Pachuca, Ciudad del Conocimiento y la Cultura”. Su presentación en el Consejo Consultivo Ciudadano del Estado de Hidalgo fue una oportunidad para plantear la edificación de una Ciudad del Conocimiento a partir de la “concepción amplia de conocimiento y ciudad”, es decir, como un “ecosistema, en el que las funciones de la vida sean las que generen conocimiento”.
  • Amables lectores les deseo que tengan una esplendida Noche Buena y una Feliz Navidad en compañía de sus respetables familias y amigos.

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