El Contrato Social. Su significado político.

pactoMéxico emprende con el Presidente Peña Nieto, una reinstitucionalización del poder político que recobra la vitalidad del Contrato Social de 1917, como máxima expresión del proyecto histórico de nación, que en la racionalidad de la liberación, producto de la equidad social, organiza la conquista de la civilidad política y garantiza la armonía del orden sistémico para el ejercicio del poder político.

Efectivamente, el ejercicio del poder político con que se ungen los candidatos y los partidos políticos que se alzan con la victoria electoral, deviene del contrato social suscrito con la ciudadanía en el acto soberano del sufragio en las urnas, que otorga su mandato, la confianza para gestionar los más altos intereses sociales y refrenda el espíritu de la democracia, razón de ser del ejercicio de poder público.

Esta consideración, llevó a las principales fuerzas políticas hacia la visión histórica de fundar un acuerdo nacional al que se le llamó Pacto por México. Ejercicios políticos de esta naturaleza, entrañan en su esencia la habilidad de crear consensos, de empoderar los procesos de comunicación y de orientar las decisiones a la consecución de objetivos generales, enmarcados en la máxima jurídica según la cual, el interés general prevalecerá sobre el interés particular.

Se trata de asegurar la concordia en el ejercicio de gobierno y permitir la pluralidad de sus actores; de hacer de la voluntad ciudadana mandato de acción social y epicentro de la concreción de los esfuerzos de las estructuras del Estado; y de superar con sentido ético, las visiones que nos enfrentan en espirales de desencuentros y rupturas que socavan los procesos de cohesión social, emprendidos con tanta dificultad y sacrificio.

En el Pacto por México, el mandato ciudadano de justicia e igualdad entre los sujetos sociales, adquiere una nueva dimensión y lógica política en el bien supremo de la nación, porque trasciende los sectarismos de los Partidos Políticos y hace compatible la pluralidad ideológica, con la construcción del proyecto de Estado y con la comunión política que deviene de la civilidad del poder en una estructura de corresponsabilidad.

El mandato ciudadano, razón de ser de nuestra democracia representativa y producto de la ciudadanización de una sociedad que demanda apertura y horizontalidad del orden público, se asume como tarea de poder gubernamental para responder a la voluntad ciudadana dando cumplimiento expreso al sufragio que votó una plataforma política con carácter programático e hizo posible el empoderamiento de la clase política.

La reorientación prevista en la reinstitucionalización del poder, política y administrativamente, se expresa en el Pacto por México como producto inequívoco de una “concertación progresista” de las fuerzas políticas, que trasciende a las arenas de poder para darle fuerza orgánica al Estado y hacer del ejercicio de gobierno, la concreción del mandato ciudadano y la potestad de la deliberación de una sociedad abierta y de una clase política que debe sujetarse al proyecto histórico de nación.

Por ello, cuando el Presidente Peña Nieto, admite que será “un Presidente cercano a la gente”, evidencia un proceder de estadista con sentido social, al reconocer, primero, que el mandato ciudadano, nace del encuentro del tejido social con los poderes públicos al identificar las necesidades ciudadanas y articular los vínculos de corresponsabilidad de la clase política y la sociedad civil; y luego, cuando demuestra capacidad para concretar un acuerdo nacional y trascender históricamente, haciendo del mandato ciudadano, génesis del Contrato Social.

En este sentido, nuestra Constitución Política establece que la soberanía reside en el pueblo, que vía los procesos electorales,en los hechos se materializa como un acuerdo de voluntades, estableciéndose un compromiso ético y político, un contrato social como un espacio de realidades políticas, que privilegia el esfuerzo mancomunado e inquebrantable de toda la sociedad, encaminado a transformar los anhelos y metas, en una realidad tangible de todas y todos los mexicanos.

No puedo dejar de considerar que la viabilidad del Pacto por México dependerá entre otros factores, de los vaivenes de la política, de los conflictos partidistas, del calendario electoral y de las presiones de los grupos fácticos afectados. Por esta razón, es imprescindible contar con un eje central que materialice la agenda transformadora, que debe ser, que necesita ser, la participación solidaria y permanente de la ciudadanía y de una sociedad civil organizada, proactiva a partir de diagnósticos y propuestas,fuerte, informada, demandante, responsable, capaz de movilizarse en defensa de sus legítimos intereses.

Es momento de mirar al futuro, de consolidar el quehacer político como un instrumento democrático, de materializar ideales y metas, el Pacto por México puede ser un primer paso, para establecer un sólido acuerdo democrático, por la legalidad, por la justicia, por el desarrollo, por la inclusión, por la equidad, por la rendición de cuentas, por la transparencia, por instituciones ciudadanizadas que gestionen soluciones y para aprovechar el impulso de una sociedad que, en muchos sentidos, está muy por delante de sus gobernantes.

Agenda

  • Hay que reconocerle al Titular del Ejecutivo las acciones suscritas en el acuerdo nacional de nuestro Pacto por México y la firme determinación de que la ciudadanía sea partícipe de los compromisos y desafíos de la nación.
  • Asimismo, su convicción de que nada tiene que existir por encima de la vida humana y de que el gobierno es el ejercicio supremo del mandato ciudadano.
  • Fundamental la recuperación del principio de legalidad como generador de certeza y seguridad jurídica, lo que sin duda, le permitirá ser el interlocutor y conductor de las aspiraciones ciudadanas con credibilidad y confianza, y tener una potestad inquebrantable que asegure la gobernabilidad democrática para la gobernanza.
  • Esta redefinición política del Poder Ejecutivo, traza la instrucción prescriptiva de las tareas de organización y dirección de la planificación democrática, cuyos fundamentos se sustentan en la convicción de la transversalidad de las acciones del Estado para prevenir el delito y garantizar el Estado de Derecho.

Un comentario sobre “El Contrato Social. Su significado político.

  1. Estimado Presidente:
    Sí que es lo mas atinado y oportuno el Pacto por México convocado y logrado por el Presidente Peña Nieto. La concertación es el instrumento supremo de la política cuando participan las fuerzas que la practican, es histórico este recurso y están consignados los resultados que se obtienen en las páginas de la historia. Yo creo que en efecto este hombre sí ha leído muchos libros y los ha sabido aprovechar.

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