La Reinstitucionalización del Poder Político para la Transformación Nacional.

Peña-Nieto-protestaEl uno de diciembre, como cada seis años, los mexicanos vivimos una jornada cívica en la que se renueva al Titular del Poder Ejecutivo Federal. Esta vez, el contexto de una segunda alternancia, da la oportunidad para destacar la importancia que tiene escuchar, atender y entender a una ciudadanía, más informada, más demandante y que actúa para tener una mayor participación en los asuntos del quehacer público.

El nuevo gobierno urgió revertir el desencanto con la democracia, respondiendo que se cumplirá con obras y acciones las exigencias y reivindicaciones de la población. Se comprometió con una democracia de resultados para conferir legitimidad al sistema de gobierno y confianza social a los poderes públicos, como valores estratégicos para el futuro del país.
Avanzar en este propósito, lleva consigo la necesidad de cambios en muchos ámbitos del gobierno y del sistema de representación política.Para lograrlos, dijo el Presidente Peña Nieto a su gabinete, se requiere conocimiento, experiencia y capacidad, así como eficacia para corresponder a la confianza ciudadana.

El país requiere instituciones funcionales, eficaces, fortalecidas y legítimas; con una administración ágil, transparente y honesta; pero también flexible,eficaz y sensible con los problemas de la gente, y con los desafíos para fortalecer nuestra identidad y nuestra vocación institucional en el ejercicio del poder, hoy con estructuras fragmentadas, dispersas e inconexas. Además, con capacidad de enfrentar los complejos retos que tenemos a nivel internacional.

En el pasado no muy lejano, nuestro proyecto de Nación fue sentar las bases de la democracia. Ahora necesitamos comprometernos para que los cambios se preserven, para que fecunden y se arraiguen las transformaciones y transiten el camino hacia la consolidación democrática, y a una reconciliación nacional perdurable.

En este sentido, nos gratifica la firma del“Pacto por México”, porque es trazo y dimensión de concordia política que sólo es posible cuando la civilidad del poder se encarna en el compromiso ciudadano como signo de confianza,y como expresión de madurez democrática de sus actores.

Cuando las fuerzas políticas mayoritarias hacen del consenso, acuerdo nacional, se ilustra un acto político de trascendencia histórica que revitaliza las estructuras del poder y hacen del orden político, comunión social. Esta no puede ser obviada por la clase política, que tiene el deber de hacer del voto programático, que el ciudadano les brindó fundado en sus plataformas electorales, la potestad del mandato ciudadano.

La posibilidad de un acuerdo nacional, es evidencia de una nueva cultura política, porque los pactos nacionales son la esencia del valor histórico de un pueblo y su deseo inquebrantable de trascender en la concordia de la diversidad, en el pluralismo de la razón y en la búsqueda inalienable de los valores y aspiraciones humanas a las que un ciudadano tiene derecho por ser el origen del orden político, el Estado.

Nadie puede olvidar que la evolución y funcionalidad del sistema político y de gobierno, evidencia un progresivo sentido de cambio y transformación social en la Nación y que la alternancia como fruto inmediato de fortalecimiento democrático, ha propiciado que las ofertas políticas de empoderamiento ciudadano, adquieran una nueva dimensión de conducción social, cuya esencia radica en la creciente ciudadanización.

Asimismo, deberán tener presente que el desafío histórico de reconstituir a la nación y trascender en el fortalecimiento de nuestro desarrollo, es una tarea que significa emprender la reinstitucionalización del poder político y asegurar en la soberanía ciudadana, la concreción de los anhelos de justicia social y la esperanza de un Estado con rostro humano.

La recomposición de las estructuras del poder público, advertidas en la transmisión del mando político del Poder Ejecutivo Federal, plantean esta funcionalidad del poder público a partir de recuperar el espíritu de la Constitución,que impone retomar la esencia de su Corpus Iuris, es decir, de elevar la evolución normativa, volviendo a la génesis del Estado Democrático de Derecho.

Hoy que el mandato ciudadano es Poder Ejecutivo en la figura del Lic. Enrique Peña Nieto, la trascendencia política de esta condición,hace dela concreción de las tareas de conducción social expresadas en el sufragio ciudadano, esperanza, cristalización del porvenir, y cauce de la estabilidad social.

Asimismo, sienta las bases de un nuevo orden institucional para recuperar la esencia de la emancipación ciudadana que dio origen a nuestra Constitución,que habrá de cumplir cien años en este sexenio, que al edificar los derechos sociales para los mexicanos, se yergue como ejemplo de una lucha,sin precedentes en el orbe, por derribar los antagonismo y arbitrariedades políticas y por hacer de la democracia,el imperio de la razón ciudadana que reinstitucionalizó al Estado.

El gobierno que inicia, abre con la revaloración de la institucionalidad y el Estado de Derecho, la fuerza política para sustentar un proyecto nacional auténtico, donde el empoderamiento ciudadano trasciende la confrontación y define una nueva conciencia de acción social, que con matiz de democracia nacionalista, avance en el camino de la liberación social, restituyendo la dignidad y el orgullo que impone la civilidad política.

La Constitución de 1917, cuyo tejido político es hoy emancipación ciudadana y mandato de acción política, se sustenta en la acción libertaria de una revolución social, que con libertad democrática, nos lega la tarea histórica de construir una nación de hombres libres e iguales con el valor de la dignidad humana, y como vanguardia, la solidaridad política para asegurar el bienestar social, y en lo profundo, la trascendencia de nuestro pueblo como esencia del espíritu ciudadano.

Agenda

  • El Presidente Peña Nieto propuso un Programa de Gobierno sustentado en su obligación de cumplir y hacer cumplir la ley para impulsar la transformación de México.
  • Cinco ejes sustentan el Programa:lograr un México en paz donde la justicia y la inclusión sean las bases del pacto social; combatir la pobreza para cerrar la brecha de la desigualdad; alcanzar una educación de calidad, que forme individuos libres, responsables y comprometidos con sus comunidades; lograr un México prospero; y ser un país con responsabilidad global.
  • Asimismo, anunció trece decisiones presidenciales y el compromiso de lograr consensos para impulsar las reformas estructurales.

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