Elementos del modelo de concertación progresista.

La semana pasada destaqué el sentido político y la importancia que cobran los trabajos del COPLADER en el procesamiento delos programas de desarrollo, primero, por el interés que se da a la participación ciudadana en las decisiones del quehacer público, y segundo, por la responsabilidad que en esta tarea,corresponde a los Partidos Políticos.

La magnitud y potencialidad de este escenario,constituye por la paridad de sus actores, ciudadanos y servidores públicos, un espacio de vanguardia cuyo interés los lleva a trascender las fronteras de las arenas políticas y a propiciar en el acuerdo solidario con perspectiva de conciencia ciudadana, un creciente asociacionismo político, que integra y cohesiona de manera transversal, el ejercicio del orden gubernamental, perfilando un Modelo de Concertación Progresista que propicia la repolitización ciudadana y el empoderamiento solidario del tejido social en la esfera pública.

Si consideramos que el fin supremo del Estado estriba en generar la convivencia armónica entre los sujetos sociales, entonces,preservar el orden público precisa fortalecer las estructuras institucionales, y obliga a entender no sólo su estructura jurídica como producto de la conquista social ciudadana; sino admitir la esencia de la impersonalidad del poder como premisa fundamental del ejercicio de gobierno.

Comprender lo anterior, es un requisito para lograr la cohesión ciudadana, no sólo en función de la institucionalidad formal, sino también, en torno a la certidumbre del ejercicio político,donde los ciudadanos encuentren en las estructuras de una democracia abierta, incluyente y horizontal, condiciones propicias para la estabilidad social y la concreción de sus aspiraciones humanas.

En este contexto, lo dicho por Karl Popper, de que “sólo la democracia proporciona un marco institucional capaz de permitir las reformas sin violencia, y por consiguiente, el uso de la razón en los asuntos públicos”, dimensiona el tamaño de la responsabilidad de los Partidos Políticos que les otorga ser el vínculo de la interlocución social con la esfera pública,motivo por el que no pueden perder la sustancia del empoderamiento ciudadano.

Un servidor público con una conciencia política clara y vocación de servicio, es producto del privilegio de un instituto político que lo formó y empoderó para ser el gestor de los anhelos ciudadanos;para enarbolar su ideología y principios;para cumplir con el programa de acción y la plataforma electoral con los que comprometió su palabra y servicio con la ciudadanía, con él se nos revela la esencia y el espíritu de la institucionalidad y del ejercicio de gobierno.

Con estas consideraciones, insisto en la propuesta de elevar a rango de garantía constitucional la participación ciudadana como requisito sine qua non para el fortalecimiento de nuestra institucionalidad,cuya esencia y fin último, es el origen y naturaleza del ejercicio de gobierno en el que, el Modelo de Concertación Progresista, se perfila como respuesta expresa a la ciudadanización de las instituciones políticas.

La esencia de sus elementos, se ubica en la paridad y horizontalidad de sus actores; en la conjunción de la sociedad civil y la sociedad política; en la repolitización y empoderamiento de la sociedad civil; en la horizontalidad del diálogo gubernamental, que se expresa como génesis de la ciudadanización de la institucionalidad; en la apertura del sistema político al consenso y al acuerdo solidario que atiende a un sentido de unidad política; en la unión fraterna de los ciudadanos, que al margen de conductas sectarias, ubican a la esfera pública como dimensión de la armonía y la dignidad social.

Indiscutiblemente, este modelo propicia la mediación-integración de los actores político-sociales, cuya potencialidad estriba en que evita la fragmentación de las tareas públicas, ya que procesa las problemáticas del todo social en base al asociacionismo de unidad, y trasciende las arenas políticas porque su unidad la encuentra en la búsqueda del bien público y no en el ejercicio partidista como bandera de grupo.

La autodisciplina de sus actores, se genera mediante protocolos expresos y agendas de trabajo que emergen de una interlocución trascendente entre sociedad civil y sociedad política y se garantiza, por la paridad-unidad de sus concurrentes que, con un sentido de probidad pública, prescriben y orientan el criterio que nutre a la planeación democrática como matriz de solución solidaria y ciudadanización necesaria del Estado.

Estas condiciones de concertación, presentes ya en el funcionamiento de las estructuras del Sistema Estatal de Planeación Democrática, deben trascender a todo el sistema político y de gobierno porque implican que las arenas políticas de los grupúsculos o grupos de interés, tanto ciudadanos como políticos, quedan al margen,y porque se da paso a un sentido de interacción político-social guiado por el interés solidario y disciplinado de los ciudadanos,donde, en igualdad de circunstancias, los actores públicos, plantean sus problemáticas y las convierten en la esencia de la tarea pública y cosa de todos.

La lección histórica que nos brinda la integración paritaria de los ciudadanos y autoridades públicas en los trabajos de los Comités de Planeación del Desarrollo, se enmarca en el Modelo de Concertación Progresista como el más puro ejemplo de que una ciudadanía asociada en solidaridad del servicio público, repolitiza su participación y su espíritu integracionista, fortalece la institucionalidad y dignifica el status de ciudadano.

Agenda

  • He insistido en la importancia de la transparencia y rendición de cuentas.Me da gusto conocer que se realizan diversas acciones.Espero tengan buenos resultados.
  • La Auditoría Superior del Estado, firmó las bases de colaboración con el Sistema Nacional de Fiscalización.
  • El Instituto de Acceso a la Información Pública Gubernamental del Estado,impartió capacitación y actualización a servidores públicos.
  • Los comisionados del IFAI presentaron a los Senadores una agenda sobre los puntos que debe atender la iniciativa de reforma para dotar de autonomía a todos los órganos de transparencia de nivel estatal; para acudir al IFAI una vez agotada la instancia estatal; para homologar criterios y normas de transparencia en estados y municipios;para que el IFAI sea la segunda instancia en la fiscalización de partidos políticos; y, para que los sindicatos rindan cuentas de los recursos públicos que reciben.

Los comentarios están cerrados.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑