La conciencia ideológica y la praxis del servicio público.

Reitero que es impostergable exigir a los Partidos Políticos, capaciten en sus escuelas de cuadros a sus correligionarios, sobre todo, a los que integran algún órgano del poder público, para que en su desempeño como servidores públicos, tengan al menos una idea básica del funcionamiento de las estructuras gubernamentales.

En este sentido, el Presidente del CEN del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, al ser electo Presidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), expresó que, “Los partidos deben ser formadores de ciudadanos y esforzarse por ser más eficaces en procesar los problemas sociales para ofrecer respuestas al electorado”.

Asimismo dijo que, “Si queremos combatir la tendencia a la burocratización partidaria, es preciso, ofrecer capacitación política y estudios académicos y crear organizaciones democráticas donde los jóvenes practiquen el debate informado, la confrontación de ideas y propuestas, y en las que las decisiones se sometan al escrutinio libre de las bases”.

Agregó contundente que, “La democracia no es una clase que pueda aprenderse en un aula, los demócratas se forman en ambientes democráticos”.

Estos pronunciamientos muestran que el ejercicio del poder implica una formación que debe ser forjada históricamente, como miembro de un partido y como servidor público, y advierten, que un político no sólo es un intelectual del servicio público, sino un hombre de Estado, y ello, sólo se construye en la arena de la necesidad ciudadana.

Advierto en su mensaje, que es necesario avanzar en la construcción de una democracia de calidad, y ésta, requiere de ciudadanos comprometidos y de partidos políticos que atiendan la obligación de ser formadores de ciudadanía en el conocimiento de la cosa pública, en las cuestiones comunitarias y en aquellas que atienden los avatares de la convivencia social, no sólo en actividades político-electorales.

Nos previenen para tener presente que la democracia no se sostiene en el vacío, que debe llenarse de contenidos que la sustenten y arraiguen en la conciencia colectiva, como el único medio legítimo de resolución de conflictos y definición de estrategias para atender las prioridades nacionales.

Estas declaraciones, muestran la crítica realidad de los partidos políticos, ojalá se conozcan, se estudien y se multipliquen, porque es inaplazable sacar al país de la crisis de la inseguridad y la miseria que sufren millones de mexicanos y de afecciones hacía la clase política, sin duda algo negativo y peligroso para la democracia, por eso es impostergable el reencuentro de los ciudadanos con los Partidos Políticos como actores fundamentales del proceso de construcción y consolidación de un desarrollo nacional integral e incluyente.

En este sentido, insisto en que los Partidos Políticos, deben ser los referentes ideológicos, los procesadores de los diagnósticos y programas, los que promuevan la actividad política de los ciudadanos, convertirse en la columna vertebral que articule el esfuerzo social replanteando nuevas formas de hacer política para romper con lastres como la corrupción, la impunidad, la opacidad y la falta de rendición de cuentas.

Lamentablemente, en estos momentos, los partidos políticos no son intelectuales orgánicos, es decir, no son estructuras de desarrollo político que instruyen a sus miembros y prohíjan en la ideología un compromiso ciudadano con el ejercicio político.

Mucho ganaría nuestra democracia y la institucionalidad partidista, si la agregación y articulación de los intereses ciudadanos, tarea fundamental y clásicamente reconocida de los partidos políticos, se comprometiera a formar una ciudadanía solidaria en el cumplimiento de sus deberes cívicos; distinguida por hacer valer sus argumentos en los espacios públicos exigiendo el cumplimiento de sus derechos; y activa en la construcción de alianzas con la sociedad política en la promoción de un proyecto democrático-participativo.

Estas anomias de la partidocracia, nos llevan a replantear el escenario de la representación ciudadana para fortalecer las estructuras partidistas y a considerar que la génesis de un partido político, es el desarrollo y articulación de una conciencia de servicio público como respuesta a la voluntad ciudadana y no, el de la tiranía de mayorías o de minorías convertidas en élites económicas o políticas.

Una mayor participación ciudadana y una intensa vida interna de los partidos, permitirán el fortalecimiento de la vida democrática y harán posible que su actual crisis, que de ninguna manera implica su declive, pueda considerarse como una oportunidad que los lleve a su renovación, ajuste y modernización.

Dejo aquí la reflexión de que, en la medida que los partidos políticos retornen a su origen de interlocutores y mediadores de la voluntad ciudadana, el ejercicio de gobierno recobrará el rumbo cierto de que el Estado no puede convertirse en el espacio de una élite de poder, sino en la expresión abierta de la justicia social.

Doce años de transición democrática, son una valiosa experiencia que deben servir a nuestra imaginación para confirmar que la democracia es un régimen político donde la pluralidad y la diversidad, reclaman respuestas eficaces y eficientes de la clase política, y en lo profundo, una revisión de la verticalidad de las estructuras que aún presentan los partidos frente a la necesidad de ilustrar el ejercicio político con la conciencia ideológica y la praxis transformadora del servicio público.

Agenda

• La Red por la Rendición de Cuentas convocó al Seminario Internacional “Desafíos de la rendición de cuentas en América Latina”, deliberamos con organizaciones de Perú, Colombia, Argentina, Brasil, Chile y México, sobre cómo organizar y divulgar las propuestas e iniciativas para construir una política de rendición de cuentas y transparencia que permita garantizar los derechos sociales y fortalecer la democracia.

• El Programa Universitario de Estudios Sobre la Ciudad de la UNAM, presentó la actualización del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México que comprende 21 municipios hidalguenses, en el marco de la Octava Sesión del Consejo para el Desarrollo Metropolitano del Valle de México. En Hidalgo el CCC ha propuesto UNIRH, Universidades en Red de Hidalgo, Cultura para el Desarrollo, esperemos que nuestras Universidades siguiendo el ejemplo se hagan protagonistas del desarrollo y participen en los Programas de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial Municipales.

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