Una agenda renovada para la discusión democrática de México.

Catón en su columna, “De Política y Cosas Peores” del Periódico Reforma del 14 de mayo del 2012, nos relata que durante la gira por el estado de Coahuila del Lic. Enrique Peña Nieto, le dijo que quería hacerle una petición, “Recordé primero una frase de Antonio Maura, político español: Tenemos que hacer la revolución, antes de que la revolución se haga ella sola. El mayor problema de México, manifesté, es el de la pobreza que sufren millones de mexicanos, tal es el origen de muchos de los males que ahora padecemos, entre ellos el de la inseguridad. La paciencia de los pobres, añadí, es muy grande, pero no es infinita, debemos ir hacia ellos antes de que ellos vengan contra nosotros. Si el país no los levanta, ellos se van a levantar contra el país.”
“Por eso -me permití sugerirle a Peña Nieto-, que si el voto de los mexicanos lo favorece, su tarea fundamental deberá ser trabajar en beneficio de los pobres de México, para que lleguen a ellos los bienes que derivan de la justicia: educación, salubridad, empleo y todos aquellos en que se finca una vida digna… ”

Estas palabras al igual que las de Jorge Conde la semana pasada, las comparto totalmente, marcan sin lugar a dudas que la prioridad de México es resolver el problema de la pobreza y la precariedad de nuestro desarrollo económico, lo que implica replantear la manera de cómo se está ejerciendo el gobierno.

En este sentido, se impone tener presente que la rendición de cuentas en un estado democrático, debe ser un principio básico para permitir a los ciudadanos valorar objetivamente la gestión de los gobernantes.

Es preocupante que buena parte de las recomendaciones que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados Federal emite cada año respecto a la Cuenta Pública, casi nunca tienen efectos ni administrativos, ni penales, ni sirven para corregir y mejorar políticas públicas y las prácticas institucionales.

Lamentablemente nuestro Sistema de Rendición de Cuentas no ha dado resultados para el país, porque no hay un ciclo completo en el que la información, la fiscalización y la evaluación, tengan consecuencias que se reflejen de manera práctica en los criterios de política económica, financiera, hacendaria y fiscal, ni en los procesos de planeación y presupuestación.

De poco nos va a servir una democracia o un federalismo que resuelva el tema de distribución del poder y del dinero, si no logramos un régimen democrático y un sistema federal que genere los bienes, las políticas públicas, los servicios públicos que la gente espera de la democracia, es urgente construir mediante un amplio debate nacional, una Agenda Renovada que establezca los instrumentos de gestión para la rendición de cuentas.

Como lo he señalado, en México la rendición de cuentas es incompleta, porque a pesar de que hay leyes, normas, instituciones, procedimientos y procesos no están integrados en un conjunto coherentemente articulado, es necesario lograr que todas produzcan condiciones que integralmente faciliten la rendición de cuentas.

Estamos frente a un problema de arquitectura institucional, no se tiene establecida una política del Estado a favor de la rendición de cuentas y las prácticas de gestión que hemos construido, no están conectadas a lo sustantivo, sino solamente a lo adjetivo.

Somos buenos para controlar la compra de los clips, porque para eso tenemos instrumentos muy eficaces, pero no tenemos los equivalentes para cuestiones sustantivas, por ejemplo, para saber si el desempeño cotidiano de un funcionario público está generando valor público y una diferencia al bienestar de las comunidades, por lo que debemos cuestionarnos acerca de lo que es necesario hacer para avanzar hacia un Sistema Integral de Rendición de Cuentas.

Al respecto, Mauricio Merino, en su conferencia en el Séptimo Congreso de la Red de Organismos Públicos Autónomos de México (OPAM), en Puebla, sostuvo que los problema de la fragmentación, de incomunicación y desarticulación de los sistemas y mecanismos de gestión, se deben a que no hay un concepto claro de lo que implica la rendición de cuentas, a que las instituciones no tienen conexiones formales entre sí, ni hay efectos ni consecuencias de las revisiones, ¿Cómo actuar?

En primer lugar necesitamos modificar las instituciones dedicadas a los procesos de rendición de cuentas y darles nuevas reglas para enlazar sus tareas de órganos comprometidos con la fiscalización y la transparencia; crear un tribunal constitucional del Poder Judicial de la Federación dedicado a resolver en última instancia las gestiones vinculadas con la rendición de cuentas; y, otorgar autonomía al IFAI y a los órganos de transparencia de los Estados.

Además, se necesita para efectos prácticos, fortalecer la gestión pública mediante la construcción de paquetes evaluativos presupuestales, que permitan saber cuánto dinero se asigna y en qué tiempo se deben cumplir los resultados, estos paquetes evaluativos deberán ser conocidos por las Cámaras del Congreso de la Unión, cuando aprueben los presupuestos y las leyes fiscales; ser materia de trabajo de los órganos de fiscalización; y, pieza clave para que cualquier persona pueda acceder a la información y evaluar la administración pública en su conjunto.

Ciudadanizar la rendición de cuentas fortalece las instituciones públicas y crea un puente, entre la sociedad y el gobierno, hoy prácticamente inexistente.

Agenda

• Ayer el Lic. Enrique Peña Nieto durante su gira por Hidalgo, manifestó que México merece una mejor calidad de vida, para que realmente se cambien las condiciones que hoy lamentablemente vive la nación, no queremos más pobreza, no queremos más inseguridad, no queremos que los jóvenes no encuentren las oportunidades del empleo que México les debe de ofrecer.

• Para Hidalgo, comprometió la construcción de importantes proyectos con montos de inversión, que representan alternativas ciertas para enfrentar los graves problemas de la pobreza y la precariedad de nuestro desarrollo económico. Se construirá el Aeropuerto, la Refinería Bicentenario, la modernización de la carretera Pachuca-Huejutla, el libramiento de Ixmiquilpan y la Ciudad del Conocimiento en la Zona Metropolitana de Pachuca.

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