El mundo al revés o Gobierno Abierto (Parte II)

Conviene recordar que hace algunos años, creamos instituciones y marcos jurídicos con la misión de promover y garantizar la transparencia y el acceso a la información pública y eliminar aquellas prácticas discrecionales que la retienen y obstaculizan el derecho de los ciudadanos a estar informados.

Las instituciones encargadas de los temas de transparencia, rendición de cuentas, acceso a la información pública, derechos humanos, derechos electorales y participación ciudadana, hoy resultan absolutamente necesarias y son primordiales para que nuestro desarrollo democrático avance con mayor celeridad y los ciudadanos recobremos la confianza y credibilidad en las Instituciones de la República.

Sin embargo, cabe preguntarnos si lo que hemos hecho hasta hoy ha sido suficiente para transformar a nuestros gobiernos en instituciones transparentes y garantes del acceso ciudadano a la información pública gubernamental. La respuesta es desde luego que no, ya que de poco sirve un record del 99% de cumplimiento de las obligaciones de las dependencias dando respuesta a quiénes solicitan información, cuando esta no corresponde a los contenidos que demanda la sociedad.

Es necesario hacer algo diferente, algo innovador, algo que le dé un renovado y radical impulso a la trasparencia de los gobiernos, algo más allá de la responsabilidad legal de garantizar el acceso a la información.

En esta línea de pensamiento, la propuesta de articular un Gobierno Abierto, que haga de la transparencia, una herramienta estratégica que mejore la gestión de las instituciones públicas y explique el sentido a sus actos y decisiones, parece ser el camino.

Un Gobierno Abierto implica una apertura sin precedentes, plantea la creación del llamado portal “data.gov”, donde se alojen las miles de bases de datos generadas por el gobierno, con la información pública disponible en forma directa y abierta, para que la ciudadanía, las dependencias públicas, las instituciones educativas y las organizaciones del sector social y privado, puedan utilizarla, procesarla y publicarla sin restricciones ni controles de ningún tipo, y desarrollar aplicaciones para ser reutilizadas por dispositivos digitales comunes y corrientes como computadoras, teléfonos inteligentes o tabletas.

Se trata de dar sentido y utilidad a la información y agregar valor a la democracia.

El gobierno cuenta con inmensas bases de datos sobre los más diversos temas, registra en línea todos los días, el estado en que se encuentran los restaurantes, hoteles, comercios, empresas, hospitales, escuelas; dispone de estadísticas de accidentes viales, fenómenos delictivos, desastres, clima, calidad del aire, el estado que guardan las carreteras, los servicios públicos como agua, drenaje, alcantarillado, alumbrado público, salud, educación; las actividades económicas, amén de los datos que corresponden a su contabilidad y al ejercicio de sus presupuestos.

Disponer de esta información de manera pública en formatos abiertos, genera espacios para la participación e incorpora al gobierno, proyectos pensados y gestionados desde la ciudadanía; crea nuevos servicios, combinando las bases de datos de diferentes dependencias públicas; hace posible cruzar los datos de las diversas fuentes gubernamentales y puede identificar en mapas por zonas información diversa; de este modo la ciudadanía tendría un servicio que actualmente los gobiernos no proporcionan.

Hoy el mundo globalizado impone el uso de tecnologías y con ellas, nuevos paradigmas como el impulso estratégico a la cultura de la participación ciudadana, fenómeno que al reconocerse, Barack Obama expreso: “…el conocimiento y las experiencias se encuentran diseminados en la sociedad, por lo que las autoridades se verán beneficiadas si crean canales para acceder a ese conocimiento y a esa experiencia…”, o como lo dice Nagore de los Ríos, “…en el gobierno Vasco tenemos miles de asesores que no cobran un centavo por ayudarnos a tomar las mejores decisiones…”

Plantean, ¿El mundo al revés? Sí, en este esquema no es la ciudadanía la que recoge información del gobierno, sino que es el gobierno quien recoge información de la sociedad.

Aprovechemos esta oportunidad histórica e impulsemos el Gobierno Abierto.

Agenda

Registrar en la Agenda:

Los resultados de los cursos impartidos por la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH) a los nuevos alcaldes, sobre manejo de la administración municipal, cumplimiento a los ordenamientos de transparencia, rendición de cuentas y comprobación de los recursos públicos.

La necesaria reforma legislativa que establezca un régimen de responsabilidades a todos los titulares de la estructura orgánica municipal de acuerdo a sus funciones, ya que no es razonable sólo considerar obligaciones para el Presidente Municipal.

Revisar el Plan Estatal de Desarrollo 2011-2016 e identificar en relación a las TIC´s, la ampliación de la cobertura de Internet público en todas las cabeceras municipales y la conectividad de las comunidades que, por limitaciones económicas y/o geográficas, no cuentan con la infraestructura de telecomunicaciones necesaria; y, la operación de los 453 Centros Comunitarios Digitales existentes y su conexión a la Red Estatal de Educación y Salud.

En este sentido, les comparto que, el Director de la Comisión Federal de Electricidad, durante su visita al Estado de Hidalgo, en respuesta a mi planteamiento en el tema de la Agenda Digital, expresó que la CFE, tiene la Red de Fibra Óptica como un activo subutilizado y ofreció sumar el apoyo de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes para hacer una licitación y buscar su aprovechamiento. Tomémosle la palabra.

Estudiar el Proyecto “Ciudad del Conocimiento”, suscrito con el IPN porque ofrece a la juventud opciones de formación integral de excelencia y está relacionado y vinculado con el tema de la sociedad emprendedora e innovadora.

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