Gobierno Abierto (Parte I)

Invitado por la Comisión de Acceso a la Información Pública del Estado de Puebla, participé en el evento llamado “Semana de Transparencia, Cuentas Claras, Gobierno Responsable”, en el que se abordaron los tema de la transparencia, la rendición de cuentas y el acceso a la información pública en tres ámbitos: la agenda pendiente en el gobierno federal; los retos y estrategias de los gobiernos municipales; así como el desencanto ciudadano y la consolidación democrática.

Los temas, analizados desde distintos enfoques, muestran la importancia de que los gobiernos avancen con mayor celeridad en su responsabilidad pública, con el propósito compartido, de que los ciudadanos recobren la confianza y credibilidad en las instituciones y de prosperar en la consolidación de nuestro desarrollo democrático.

De lo tratado, destaca la propuesta de afianzar los mecanismos de participación e interacción ciudadana y gobierno, los presupuestos participativos, el planteamiento para establecer un Sistema Nacional de Rendición de Cuentas, la creación de una la Ley Federal de Partidos Políticos, el fortalecimiento de la Auditoría Superior de la Federación, del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y del Ministerio Público.

Las deliberaciones sostenidas configuraron el reto de construir un gobierno democrático y abierto, interesado en atender las demandas ciudadanas con oportunidad y sensible para hacer de la transparencia, una herramienta estratégica que mejore la gestión de las instituciones públicas y logre organizaciones políticas capaces de responsabilizar a las autoridades de rendir cuentas y explicar y dar sentido a sus actos y decisiones.

En este orden de pronunciamientos, destaco la importancia de la oportuna convocatoria ciudadana hecha por el Gobernador Olvera para construir la Agenda Digital de Hidalgo, (Perspectiva, septiembre 12, 2011).

La convocatoria, coincide con el lanzamiento del proyecto de la Alianza o Sociedad para un Gobierno Abierto, que en el marco de la Asamblea General de la ONU, ocho países entre ellos México, la dieron a conocer, como un ambicioso esfuerzo para promover la rendición de cuentas, capacitar a las personas con la información que fácilmente puede encontrar y utilizar, y asegurar que los funcionarios públicos aprovechen la experiencia y la sabiduría del pueblo al ejercer la política.

Se trata de promover prácticas para que la información se genere de forma directa, abierta y, manejable de manera ágil, oportuna y confiable, para que la ciudadanía, las dependencias públicas, las instituciones educativas y las organizaciones del sector social y privado puedan desarrollar aplicaciones que le den sentido y utilidad a la información. Se parte del principio de que un Gobierno Abierto es el que hace transparente su información, sus procesos y sus mecanismos de toma de decisiones a la vez que incorpora a la ciudadanía como agente activo en la gobernanza.

La percepción que se tiene es que lo que actualmente se hace, no conduce a tener una transparencia útil de la administración pública. Al respecto, las estadísticas del IFAI muestran que más del 99% de la información solicitada es entregada a quien la solicitó. La sociedad pide y el gobierno entrega. ¿Debemos seguir con esta práctica?, ¿Es la forma de ir hacia la transparencia de las instituciones públicas? Si bien las instituciones cumplen con su objetivo, la sociedad demanda un nuevo impulso a la transparencia.

Según Andrés Hofmann, la información que el gobierno hace pública tiene que ser accesible y utilizable por la gente, esto es, ser identificable y encontrarse con facilidad, que pueda entenderse y utilizarse en beneficio propio, que sea actualizada y entregada en formatos abiertos.

Señala que la política de Gobierno Abierto se sustenta en tres principios:
El primero es que la medida de la opacidad, ya no puede ser únicamente si el gobierno entrega o no entrega la información, sino cómo la entrega.

El segundo, es: “información entregada, información publicada”, es decir, la información entregada a quien la solicita debe ser publicada y socialmente diseminada.

Y el tercero consiste en publicar información útil para la sociedad de manera proactiva, sin esperar solicitudes provenientes de la gente.

El Gobierno Abierto, nos dice Hofmann, es un gobierno participativo que involucra a la sociedad para mejorar su eficiencia y la calidad de sus decisiones; que abre sus compuertas para proveerse de la información que está en manos de la sociedad; que se nutre de la sociedad, que la escucha y se deja asesorar por ella sin interferencias. Actualmente hay suficientes herramientas tecnológicas y experiencia que los gobiernos pueden utilizar para este propósito.

Un Gobierno Abierto es un gobierno con sentido de la colaboración, es un gobierno capaz de identificar en ciertas instancias de la sociedad civil a potenciales “socios” que tienen gran conocimiento y experiencia en diversos temas, tanto o más del que tienen las autoridades gubernamentales, por ejemplo, emprendedores, centros de investigación, ONG’s o agrupaciones de la sociedad civil.

Agenda

Habrá que registrar en la Agenda, la situación que revela la Universidad de Princeton, en relación a la disminución del flujo de migrantes hacia Estados Unidos se ha detenido por primera vez en 60 años y que el tráfico migratorio es cero a pesar de complicada situación que vivimos en México. ¿Están los nuevos Ayuntamientos preparados para ofrecer alternativas a los hidalguenses que regresan al estado por no conseguir trabajo en USA?

Bien por el convenio de colaboración interinstitucional que firmó la Universidad Politécnica de Francisco I Madero y la Secretaría de Agricultura del Gobierno del Estado, lo anotamos en la Agenda esperando ver pronto acciones en beneficio del desarrollo rural de nuestro estado, en el complicado contexto de las repercusiones sociales de los impactos del cambio climático en la producción y disponibilidad de alimentos.

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