El proceso de discusión y aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación 2012

Para cualquier persona, empresa o gobierno, un presupuesto es un plan de acción de gastos para un periodo futuro, que se formula a partir de conocer un monto de ingresos disponibles generalmente de un año.

En México, el titular de Ejecutivo Federal, por medio de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, elabora la iniciativa del Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación que presenta a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión como propuesta de la cantidad de recursos que el Gobierno requiere para poder cumplir con sus funciones. El monto de tales recursos constituye el Gasto Público.

El Presupuesto de Egresos de la Federación, es el documento jurídico y financiero que, autorizado por la Cámara de Diputados establece las erogaciones de la Federación entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de cada año, en términos generales, asigna el montos de recursos presupuestales a las diversas unidades ejecutoras del Gobierno Federal, las participaciones y aportaciones a los gobiernos estatales y municipales, así como el pago del servicio de la deuda y los presupuestos de los organismos autónomos.

De esta manera, para cumplir con sus funciones y ejercer sus atribuciones, el Estado distribuye el gasto público entre las diferentes instituciones y organismos encargados de llevarlas a cabo, las cuales se realizan por lo general con arreglo a los planes y programas gubernamentales determinadas en las diferentes políticas públicas. Por estas razones el Presupuesto de Egresos tiene efectos en la economía nacional.

Efectivamente, un presupuesto donde el gobierno gaste por encima de sus ingresos, donde los gastos corrientes se privilegien sobre los gastos de inversión y se carezca de objetivos y metas legítimamente establecidas, puede provocar inflación, encarecer el crédito y la inversión, castigar el poder adquisitivo, frenar el desarrollo, la producción, la generación de fuentes de trabajo, la producción de bienes y servicios públicos en condiciones de calidad, suficiencia y oportunidad; puede provocar fallas en el cumplimiento de las funciones que corresponden al Estado y generar condiciones de inseguridad pública, deficiencias en la procuración de justicia, pobreza y marginación, malos servicios de salud y educación, precario mercado interno, dependencia económica, un sector exportador intrafirmas, petrolización de las finanzas públicas, etc.

La formulación del Presupuesto de Egresos, implica estimar anticipadamente los ingresos, porque son estos los que determinan la forma de financiar el total del gasto público y es preciso, manejar estas variables para obtener el balance público que permita una conducción racional y prudente de la economía.

El tema del Presupuesto de Egresos de la Federación, siempre ha preocupado a las Entidades Federativas porque la dependencia del Gobierno Federal es muy alta, por ejemplo, en Hidalgo es superior al 90 %.

Lo anterior concita a reflexionar sobre la necesidad de renovar el Pacto Federal y definir entre otras cosas, un federalismo fiscal que establezca condiciones para una justa distribución de los recursos públicos como una cuestión determinante para impulsar una política pública de desarrollo integral.

La misma preocupación existe por lo que se refiere a Ley de Ingresos, ya que es la otra parte de la misma decisión política, económica y técnica y tiene que estructurarse de manera coherente como fuente de financiamiento público.
Los ingresos públicos, tienen impactos sobre los distintos grupos sociales por el costo-beneficio de las diferentes formas definidas para financiar los recursos públicos, estos se determinan y clasifican en impuestos, derechos, productos, aprovechamientos y los provenientes de los empréstitos que se contraten.

Es importante tener presente que el proceso de discusión y aprobación de la Ley de Ingresos involucra tanto a los diputados como a los senadores y que su aprobación es previa a la del Presupuesto de Egresos.

También es necesario tener presente que el Artículo 31 fracción, IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, menciona que es obligación de los mexicanos contribuir al gasto público de la entidad donde se viva de forma equitativa según lo disponga la ley, pero de igual forma, es importante mencionar que los ciudadanos tenemos el derecho de exigir a los gobiernos un ejercicio transparente del gasto y la debida rendición de cuentas.

Nuestra Constitución asigna diferentes responsabilidades al titular del Ejecutivo Federal y a los senadores y diputados, al Ejecutivo corresponde la responsabilidad de recabar los ingresos federales y ejercer el gasto y a través de las contralorías internas de las dependencias y entidades, tiene la facultad y responsabilidad de controlar su ejercicio, mientras que al Poder Legislativo corresponde la aprobación de la Ley de Ingresos y del Presupuesto Público, fiscalización de la gestión pública en general y la aprobación de la cuenta pública.

Esquemáticamente de esta manera, el ejercicio del gasto público y la aplicación de la Ley de Ingresos, cierra el circuito de ingreso-gasto que el Estado debe realizar, por lo que sin la conjunción del Ejecutivo y el Legislativo, no habría presupuesto para gastos, ni manera de cobrar impuestos.

Estamos seguros que esta sesión será de una gran utilidad para los consejeros ya que tendremos la oportunidad de conocer detalles de uno de los procesos legislativos que concitan el mayor interés de parte de los sectores público, privado y social, ya que nos permitirá sustentar y enriquecer nuestras deliberaciones y propuestas con la experiencia del diputado licenciado David Penchyna Grub, Secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

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