Visión de las campañas políticas desde la perspectiva ciudadana

Antecedentes

Permítanme comentarles que el Consejo Consultivo Ciudadano del Estado de Hidalgo, es un Organismo Público Autónomo creado hace diez años con él encargo de organizar la participación de los ciudadanos en el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas que los tres niveles de gobierno aplican en el estado de Hidalgo.
En base a ejercicios de deliberación pública y consultas a la ciudadanía, los más de 2000 consejeros que lo integran emiten propuestas, opiniones y recomendaciones que se hacen llegar a las dependencias gubernamentales con el objetivo de impulsar el desarrollo integral de nuestro estado desde la perspectiva ciudadana.

Para respaldar y fortalecer los trabajos de los consejeros en las Comisiones y en los Consejos Regionales y Municipales que integran nuestra organización nos vinculamos con instituciones públicas y privadas. Un ejemplo de vinculación es el Convenio de Colaboración Interinstitucional con AMIPICI, lo que explica nuestra participación en esta cumbre.

En el CCC, impulsamos una intensa política de comunicación social que incluye el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC´s), al respecto, nuestro personal ha sido capacitado por profesionales en el manejo de marketing institucional y redes sociales, ya que el uso de estas innovadoras herramientas de comunicación, nos permite estar al tanto de los temas que conforman la agenda ciudadana de nuestra entidad.

Permítanme entrar en materia respecto al tema que hoy nos trae a este panel, mucho me honra compartir espacio con Sergio José Gutiérrez, Presidente del Movimiento Nacional Cibernauta del PRI.

El contexto

En vísperas de iniciar legalmente el proceso electoral para la renovación del Poder Legislativo y Ejecutivo Federal, la primera pregunta que tendríamos que hacernos es cuestionarnos acerca del tipo de campañas de proselitismo político electoral que vamos a vivir.

Sin duda, serán campañas diferentes a otros procesos electorales, debido, entre otros a los siguientes factores:

  1. Hay nuevas reglas electorales que modifican la duración de las campañas y la propaganda, a lo que se agrega el desarrollo de nuevas tecnologías y prácticas de información y comunicación que están impactando prácticamente todas las actividades del quehacer humano y las campañas políticas no son ninguna excepción.
  2. Persiste una baja participación política, una abierta desconfianza ciudadana en los procesos electorales y en las instituciones públicas, una imagen negativa de los partidos políticos, inconformidad social por las graves consecuencias de la pobreza, la desigualdad, la inseguridad y la corrupción que provocan la falta de credibilidad y la pérdida de la confianza en las instituciones democráticas.
  3. En México tenemos casi 40 millones de usuarios de Internet, 63% de ellos en edad de votar que destinan más de tres horas y media al Internet. Para estos usuarios, la tercera y cuarta actividad más frecuente en Web es ver videos y acceder a redes sociales. De cada 10 Internautas en México, seis acceden a las redes sociales y de esos seis, 60% consultan sus redes sociales a diario.
  4. Abrir las campañas electorales al protagonismo de la ciudadanía mediante el uso de redes sociales, pasa por la necesidad de revertir las desigualdades en el acceso a la tecnología y por evitar que los diferentes niveles de habilidades e incentivos para su uso, sean un obstáculo, un factor distorsionante y una nueva fuente de inequidades.
  5. El progresivo distanciamiento de la ciudadanía y los representes populares y gobernantes ha llegado a tal grado, que priva la opinión de que casi podría hablarse más de una suerte de partidocracia, que de una democracia realmente al servicio del interés general, es decir al servicio de la voluntad y las necesidades de aquellos que la sustentan.

Los retos y la Perspectiva Ciudadana.

 

  • Estos hechos obligarán a los partidos políticos y a sus candidatos a replantear una nueva relación con una ciudadanía mejor informada, proactiva, propositiva y exigente, que cuestionará las plataformas y ofertas políticas, a la vez que exigirá, establecer compromisos claros, una agenda legislativa y planes y programas comprometidos en políticas públicas cuantificables que considere las legítimas demandas ciudadanas.

 

 

  • La penetración de Internet es tal, que candidatos y partidos políticos se verán obligados a destinar mucho más recursos a las campañas de marketing político por Internet, veremos campañas políticas diseñadas para usar estratégicamente la Internet interactiva y no solo como un canal para enviar mensajes unidireccionales.

 

 

  • Todo parece indicar que el próximo proceso electoral federal fincará su modelo de proselitismo y penetración en las redes sociales. Es por tanto previsible, que la respuesta ciudadana a ese activismo manifieste su deseo por que las nuevas autoridades federales sean un gobierno de voces y de acciones comprometidas, más que de votos; y de personas interactuando en tiempo real, más que de representantes.

 

 

  • Sin duda la campaña electoral del actual Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, sentó las bases de lo que pueden llegar a ser las campañas electorales participativas como forjadoras de movimientos ciudadanos que trasciendan la etapa electoral. En México, fue a partir de la campaña electoral federal de 2006 cuando los partidos políticos comenzaron a explorar las posibilidades de la red para hacer propaganda electoral.

 

Las Campañas Políticas

En el contexto descrito, los medios de comunicación digitales están probando ser una poderosa herramienta para acercar a gobernantes y gobernados al promover una participación ciudadana activa e informada, por lo que los partidos políticos y la clase política del País, tendrán que considerar con seriedad y profesionalismo, el dinámico crecimiento de usuarios de computadoras que utilizan el Internet para conseguir información, para difundirla y para intercambiarla a través de las redes sociales, que cada día se convierten en herramientas de uso común para quienes generacionalmente han crecido con ellas (generación de nativos digitales) y para quienes, habiendo llegado tarde a las nuevas tecnologías, empiezan a depender de ellas para usos comunes y cotidianos.

Habrá 40 millones de usuarios de Internet en el 2012, según cifras del INEGI. Para los partidos políticos y para los candidatos, usar inteligentemente la Internet y tener una estrategia clara y constante de comunicación política a través de este medio les garantizará que sus campañas sean permanentes a través de la red, ya que, al contrario de la televisión o los medios de comunicación tradicionales, la red permite ver día a día el avance de la campaña, la implicación de la gente para con el partido y con el candidato, útil a la hora de prepararse para ganar amplia visibilidad pública.

Este escenario digital exige acentuar la responsabilidad ética de los principales actores políticos. La implementación de campañas con prácticas políticas basadas en la descalificación del adversario va en detrimento del desarrollo democrático.

Tener presente que la Internet es un espacio propicio para fortalecer la democracia, para acercar a los políticos y gobernantes con los ciudadanos y para revertir el descrédito cada vez más alarmante por las implicaciones que conlleva.

Democracia Participativa y Opinión Pública

Estoy plenamente convencido de la una enorme potencialidad de la red para fortalecer la democracia participativa en la toma de decisiones, al facilitar la promoción de debates y foros para la construcción de opinión pública.

Prácticamente podríamos afirmar que asistimos a la concreción de una democracia digital que utilizará las herramientas tecnológicas para el desarrollo económico, social y político.

Internet es un fabuloso medio de comunicación que favorece la construcción horizontal de la opinión pública. Su arquitectura ofrece la posibilidad de potenciar la participación y acercar a los electores a los candidatos que aspiran a gobernarlos.

La tecnología lo permite, la identidad digital es ya un hecho, la voluntad de millones de personas que cohabitan en las redes e internet así lo apunta, aunque es necesario recordar que una buena presencia en la web ayuda pero no es suficiente.

La Internet hace a la información y ésta a la transparencia. Internet, es cambio, es voz y voto, es acción y persona, es participación y decisión sin intermediarios, es una conversación directa entre mayorías que se unen y se dispersan sin control.
Los dirigentes políticos necesitan estar en la Internet.

Los ciudadanos demandamos de los partidos políticos a candidatos que demuestran honestidad y capacidad, que afronten con seriedad y responsabilidad, el reto político y tecnológico de usar las TIC´S como el principal instrumento para dar a conocer su oferta política y para recibir valoraciones y opiniones ciudadanas.

Los políticos y gobernantes están obligados a hacer uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación para posicionar en la población, sus estrategias, acciones y programas. Quienes se instalen en el uso de la red y decidan quedarse, encontrarán un lugar abierto las 24 horas.

Una persona, un voto. Una persona, una voz. Una persona, una acción. Pero, sobre todo… un ciudadano 3.0 informado y tomado en cuenta.

La capacidad de la Web para interactuar hace que los usuarios no sean solo sujetos receptivos, limitados a consultar la información disponible, sino que pueden participar activamente introduciendo datos, creando y modificando contenidos de la red. La web permite y estimula la interacción y la colaboración, como lo muestran las redes sociales, los blogs y los espacios multimedia.
Hoy, la sociedad del conocimiento al incursionar en temas sociales y políticos, genera una transformación de las ideas y de los escenarios públicos.

Las campañas en redes sociales son una excelente estrategia para el posicionamiento de una personalidad pública o de una plataforma política, sin embargo, no admite improvisaciones, obliga a valerse de eficientes estrategias de mercadotecnia o marketing para alcanzar resultados eficientes, que permitan, además de poder participar en conversaciones, usarse como un vehículo de contraloría social y una vía para generar demanda.

El marketing es definido como un proceso social y administrativo por el que los grupos e individuos satisfacen su necesidad de crear e intercambiar bienes y servicios o, como el arte o ciencia de satisfacer las necesidades de los clientes y obtener ganancias o triunfos.
En el tema que nos atañe a los ciudadanos es el marketing político, definido como un conjunto de técnicas empleadas para influir en las actitudes y las conductas ciudadanas a favor de ideas, programas y actualizaciones de organismos o personas determinadas que detentan el poder, intentan mantenerlo o intentan obtenerlo.

El marketing político, enfoca contenidos ideológicos, personalidad e imagen de una persona que aspira a un cargo electivo, trata de que un candidato obtenga el voto de un público seleccionado a cambio de una gestión de empleos, mejores condiciones de vida, salud, estabilidad económica, etc.

La teoría y el marco conceptual del marketing para planear y dirigir campañas políticas, permite al conductor de la campaña electoral analizar la posición del candidato y elaborar estrategias, como lo hacen los mercadólogos con sus productos o servicios, para buscar posicionamiento y credibilidad a través de campañas de contenido o para generar demanda a través de anuncios pagados en redes como Facebook, Sónico, Hi5, o Twitter y aumentar su posicionamiento y penetración social.

Las redes sociales son una nueva forma de hacer marketing político, con reglas diferentes a las que siguen las estrategias tradicionales, mítines, conferencias, entrevistas de radio y televisión, espectaculares, prensa escrita, etc., donde el mensajes es unidireccional.
Los anuncios y propuestas de candidatos y partidos a través de las redes sociales demandan responsabilidad y respecto a los compromisos que se hagan, ya que al quedar registrados en la red, los ciudadanos en el futuro podremos reclamar su cumplimiento.
Los mexicanos requerimos de candidatos y partidos, mensajes claros, que nos den a conocer su oferta política y su opinión sobre los temas y asuntos que tienen que ver con la problemática nacional y con nuestro entorno inmediato.

Necesitamos que los candidatos nos digan claramente su propuesta en temas económicos, de desarrollo rural, de desarrollo urbano, de asuntos metropolitanos, de educación, de salud, de seguridad, agropecuarios, entre otros, todos ellos enfocados a la atención de los problemas que vivimos en el día a día.

Queremos saber cómo los candidatos conciben y pretenden impulsar las reformas estructurales, la energética, la política, la hacendaria, la económica, la laboral, etc.

Los ciudadanos requerimos que los candidatos, pongan a nuestro alcance los instrumentos necesarios para que opinemos y evaluemos las políticas que nos proponen. Estamos convencidos que quien se proponga gobernar escuchando la voz ciudadanía, logrará tal empatía que reflejará resultados favorables en las urnas.

Las campañas en redes sociales requieren de un proceso de escucha, de participación en la conversación, de entendimiento, de planeación, de contenidos con valor y de participar interactuando con diferentes comunidades. Requerimos identificar intereses y necesidades y focalizar la conversación en lo importante y prioritario para el ciudadano.

La Internet es colaborativa, participativa y masiva, transforma el rol del usuario, de lector a lector/productor, de esta manera, crea comunidades de conocimiento y dispersa contenidos de forma ordenada en la red, como lo observamos en los Blogs, YouTube, Facebook, Twiter, LinkedIn, Google + y otros instrumentos similares.

Con base en lo expuesto, consideramos que deben valorarse todos los elementos que integran una campaña que aspire a posicionar a los candidatos y a los partidos entre los ciudadanos a través de la web.

Usar la Internet inteligentemente y de manera responsable, así como tener una estrategia clara y constante de comunicación política a través de este medio, garantiza que las campañas a través de la red, al contrario que en la televisión o medios de comunicación tradicionales, permite medir día a día los avances, la implicación de la gente para con el partido o para con el candidato y generar las estrategias de participación y atención ciudadana que sean necesarias.

Muchas gracias.

Los comentarios están cerrados.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑