La Reforma Política. Oportunidad para una Reforma Administrativa Municipal.

Lic. Esteban Ángeles cerónSaludo a los lectores del Periódico El Sol de Hidalgo y les anuncio que a partir de hoy, tendré la oportunidad de colaborar con esta columna que he denominado “Perspectiva”.

Cada lunes abordaré temas relacionados con nuestro desarrollo democrático, lo haré en la consideración de que es necesario lograr que la participación ciudadana no se limite al sufragio en las urnas para elegir a nuestros representantes, sino se exprese en el diseño, formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas.

Para este propósito tocaremos temas relacionados con la credibilidad y confianza de los ciudadanos en las instituciones, con la necesidad de una mayor conciencia ciudadana, con la urgencia de mejores relaciones de entendimiento y convivencia armónica, con el ejercicio del poder público en beneficio de todos los sectores de la población, con ciudadanizar la política, con la inaplazable reconstitución del tejido social, con el fortalecimiento de las estructuras comunitarias y vecinales de nuestros pueblos, barrios y colonias, con la vinculación del binomio sociedad-gobierno, con la transparencia en la rendición de cuentas, la prevención social y comunitaria de la violencia, la gobernanza y la gobernabilidad democrática y desde luego, con la cultura de la participación ciudadana como signo de nuestros tiempos.

Entremos en materia, nuestra entidad vive una reforma política que adelantó las elecciones para renovar el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y los Ayuntamientos, estableciéndose para estos últimos un período de gobierno de cuatro años siete meses, hecho que sin duda impacta e impactará nuestra vida social, política, económica y cultural.

El plazo de ejercicio constitucional de los nuevos Ayuntamientos, les demanda colocarse de cara al progreso y la modernidad, reclama que su desempeño se perciba confiable y transparente, significado por un claro compromiso en el combate a la corrupción y la impunidad, distinguido por su capacidad de prestar servicios públicos municipales en condiciones de calidad, oportunidad y suficiencia; demanda, el ejercicio de un gobierno municipal responsable que asuma un activo papel en la transformación integral de nuestros municipios.

Por lo tanto, es oportuno llevar al debate público el tema de una reforma administrativa municipal que contribuya a la consolidación de una nueva gobernabilidad democrática, incorpore y amplíe la participación ciudadana en el manejo de los asuntos públicos, apruebe un marco regulatorio para mejorar y ampliar la prestación de los servicios públicos municipales, otorgue legalidad a las determinaciones gubernamentales y señale con claridad un régimen de responsabilidades y atribuciones para quienes ejecuten las tareas de la gestión gubernamental en un marco de corresponsabilidad, respeto y colaboración con los poderes públicos de los tres niveles de gobierno y con las organizaciones de la sociedad.

Una reforma administrativa que precise a los Ayuntamientos la obligación de garantizar la integración de las estructuras comunitarias y vecinales, organice la identificación de problemas, la elaboración de propuestas y la ejecución de programas de obras y acciones orientadas a mejorar las condiciones de vida y a estimular el desarrollo individual, comunitario y municipal con un profundo sentido de pertenencia.

Una reforma que garantice el acceso a la información pública, cierre la brecha de las desigualdades sociales, combata la corrupción y propicie la transparencia en la rendición de cuentas.

Se trata en suma de que el debate reitere que los órganos del poder público son un factor fundamental, un componente imprescindible y un elemento decisivo y definitorio del nuevo rumbo de los municipios de nuestra entidad.

Mi gratitud para Don Carlos Sevilla por darme esta valiosa oportunidad.

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